viernes, 19 de mayo de 2017

La semana en imágenes

La semana en imágenes.




Messier 41.




 M41, también conocido como NGC 2287, es un cúmulo abierto en la constelación de Canis Major. Fue descubierto por Giovanni Batista Hodierna antes de 1654 y redescubierto de forma independiente por Guillaume Le Gentil en 1749.

Fue quizás conocido por Aristóteles alrededor del año 325 a.C.
Este hermoso cúmulo se encuentra unos 4 grados al sur de la estrella Sirio (Alfa del Can Mayor), contiene unas 100 estrellas cuyas magnitudes están entre 7 y 10. Entre estas hay varias gigantes rojas, siendo HD 49091 (en el centro de la imagen) la más brillante con magnitud +6,9. Se estima que el cúmulo se aleja de nosotros a unos 23,3 km/s. M41 tiene un diámetro entre 25 y 26 años luz, y una edad estimada entre 190 y 240 millones de años.

Crédito de la imagen: Ernesto Romero, Roger Jiménez y Rafael Barrios. COAT, Saroche, Venezuela.

Galaxia Espiral NGC 2903.


NGC 2903 es una galaxia espiral barrada en la constelación de Leo, situada 1,5º al sur de Alterf (λ Leonis) y a 20,7 años luz de nosotros. Es una galaxia brillante de magnitud aparente 9,7 que puede ser observada con pequeños telescopios. Pasó desapercibida por Charles Messier al confeccionar su catálogo y fue descubierta en 1784 por William Herschel.
NGC 2903 es una galaxia similar a la Vía Láctea, en tamaño y en las características de su barra central. La diferencia que presenta está en los tres jóvenes cúmulos estelares masivos y brillantes que posee, en vez de los cúmulos globulares viejos típicos de nuestra galaxia.
La galaxia presenta una alta densidad de gases moleculares (dentro y fuera de ella), por lo que en su interior existen varias nubes brillantes y de activa formación estelar, incluso una de ellas (dentro de NGC 2903), tiene su propio nombre de catálogo como NGC 2905.

Crédito de la imagen: Bernard Miller. Gilbert, Arizona.


Cráteres lunares Langrenus y Petavius.





Langrenus es un prominente cráter de impacto localizado cerca de la extremidad oriental lunar. Su diámetro es de 132 km. En diciembre de 1992 fue objeto de una serie de resplandores en su cuenca, se piensa que se debió a emanaciones de gases subterráneos. Petavius, ubicado al sureste del Mare Fecunditatis, es otro gran cráter; presenta un diámetro de 177 km y un borde delineado por dos anillos. El centro de su cuenca presenta montañas de hasta 1,7 km de altura. Una profunda fractura (cañón) recorre la cuenca desde las montañas centrales hasta el borde (anillos) del accidente de impacto.

Crédito de la imagen: Jamey Jenkins. Homer, Illinois.




El Gran Cazo, por arriba y por debajo de los volcanes chilenos.



¿Lo ves? En el cielo y reflejado en las quietas aguas de un lago al pie de los volcanes chilenos. Seguro ahora si ya descubriste la típica configuración de las estrellas más brillantes de la Constelación de la Osa Mayor, comúnmente reconocida en el cielo del norte: el Gran Cazo.
La Osa Mayor es un asterismo que ha sido conocido por diferentes nombres en diferentes civilizaciones. Cinco de las estrellas del Gran Cazo están realmente cerca unas de otras en el espacio y probablemente se formaron casi al mismo tiempo. En el futuro, los movimientos estelares relativos harán que estas cambien lentamente la configuración del asterismo durante los próximos 100.000 años.

Crédito de la imagen: Yuri Beletsky (Observatorio Carnegie Las Campanas, TWAN).

El Gran Cúmulo Globular en Hércules.



En 1716, el astrónomo inglés Edmond Halley señaló: "Esto no es más que un pequeño parche, pero se ve a ojo desnudo cuando el cielo está limpio y sin Luna".
Por supuesto, M13 es ahora reconocido como el gran cúmulo globular en Hércules, uno de los cúmulos globulares más brillantes en el cielo del norte. Las vistas telescópicas revelan los cientos de miles de estrellas que contiene el espectacular cúmulo, ubicado a una distancia de 25.000
años luz de nosotros. Las estrellas del grupo se aglomeran en una región de 150 años luz de diámetro; acercándose al núcleo del cúmulo coexisten más de 100 estrellas que ocupan un área de solo 3 años luz. Las estrellas gigantes rojas y azules de M13 lo embellecen enormemente.

Crédito de la imagen: Adam Block, Mt. Lemmon SkyCenter, U. Arizona.


La primera imagen de la Tierra desde las proximidades de la Luna.





El 23 de agosto de 1966, el Lunar Orbiter I de la NASA hizo historia al tomar la primera fotografía de la Tierra, en fase creciente, desde la cercanía de la Luna. La sonda se encontraba trazando su órbita por decimosexta vez cuando una de sus cámaras captó la imagen. Un dato curioso es que el primer lugar en recibirla fue Robledo de Chavela, en Madrid, donde la agencia espacial estadounidense tenía la base de control de la misión.

Crédito de la imagen: NASA, Archivo digital.


¿Planeta Aurora?





¿Es este un extraño planeta alienígena? Para nada, el planeta no es otro que nuestra amada Tierra, por supuesto, visto desde la Estación Espacial Internacional a través del brillo resplandeciente de las auroras. Cuando se tomó esta imagen, la ISS estaba a unos 400 kilómetros (250 millas) sobre la Tierra, a esta altura la estación orbital está dentro del reino superior de las pantallas aurorales.
Las auroras tienen los colores de la firma de moléculas y átomos excitados en las densidades bajas encontradas en altitudes extremas. La emisión de oxígeno atómico domina esta visión. El resplandor misterioso es verde en las altitudes más bajas, pero una banda rojiza más rara se extiende sobre el horizonte de la estación espacial. También visible desde la superficie del planeta, este despliegue auroral comenzó durante una tormenta geomagnética que se disparó después de una eyección de masa coronal del Sol.

Crédito de la imagen: Scott Kelly, Expedición 44, NASA.

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