miércoles, 20 de septiembre de 2017

Nota del Editor.

Nota del editor: No habrá actividad en el blog, el día jueves, viernes 21 y 22 de de septiembre, 5 y 6 de octubre y 12 y 13 de octubre, no habrá entradas nuevas.

Por el otro lado tengo problemas con internet, como siempre, está muy lento y próximamente cambiaré el disco duro, que ya está en fase crítica.

Creo que el blog tendrá actividad hasta Diciembre, ya veremos a partir de Enero como llevaré esto, creo que se limitará a algunas noticias putuales y efemérides del mes, ya es imposible con este servicio de internet mantener esto.

Cassini y el último retrato de Saturno





Posted: 18 Sep 2017 07:09 PM PDT

Con las imágenes obtenidas por Cassini el pasado 13 de setiembre se elaboró el último, y espectacular, retrato completo de Saturno. Vía: Jason Major.-
El pasado 15 de setiembre todos experimentamos algo extremadamente raro pero cada vez más frecuente: emoción, tristeza, angustia. Finalizaba una de las misiones espaciales más caras, largas y exitosas de la historia. Nos emocionamos ante el fin de vida de un robot real, que nos introdujo en la rutina de maravillarnos con uno de los planetas más fascinantes de nuestro Sistema Solar. Eso, que ya pasó cuando desconectaron a HAL, me parece una inequívoca señal de que hace rato estamos en el futuro.
El final de Cassini está pletórico de imágenes épicas, que quedarán en las mejores páginas de la historia de la exploración espacial. Aún queda mucho por hacer con los datos recolectados por la misión. La foto de portada es el último retrato que tenemos de Saturno tomado desde la distancia orbital de Cassini. Fue captada en una secuencia de once fotografías obtenidas el pasado 13 de setiembre, mientras Cassini se aproximaba a su final en la atmósfera de Saturno. Si bien la toma de imágenes se realizó con los filtros para el rojo, el verde y azul, los mismos han sido exagerados para aumentar el contraste de los detalles del planeta y sus anillos.
Y el resultado es espectacular. Esta es la última imagen de Saturno provista por Cassini, y por mucho tiempo será el retrato definitivo de Saturno.

El gran final de la sonda Cassini

··· LA IMAGEN DE LA SEMANA ···
El gran final de la sonda Cassini.


Después de dos décadas en el espacio, la nave Cassini de la NASA finalizó su extraordinario viaje de exploración. Tras haber gastado casi todo el combustible propulsor de sus cohetes, los controladores de vuelo hundieron deliberadamente a Cassini en el planeta para asegurar que las lunas de Saturno permanecerán prístinas para la exploración futura -en particular, la oceánica luna Encélado, con su intrigante química prebiótica.
En 2010, Cassini comenzó una extensión de la misión de siete años en la cual completó muchos sobrevuelos a las lunas. El plan para esta fase de la misión era gastar todo el propelente de la nave espacial mientras exploraba Saturno, terminando con una zambullida en la atmósfera del planeta. En abril de 2017, Cassini fue colocada en un curso de impacto que se desarrolló durante cinco meses de atrevidas inmersiones -una serie de 22 órbitas con pasos entre el planeta y sus anillos. El llamado “Gran Finale”, ha traído observaciones sin precedentes del planeta y sus anillos.
El 15 de septiembre de 2017, la nave espacial hizo su aproximación final al planeta Saturno. A medida que se hundía en la alta atmósfera del planeta y mientras la sonda pudo mantener en posición la antena transmisora, envió datos importantes sobre composición y estructura de la misma. Posteriormente, se quemó y desintegró como un meteoro.
Crédito del concepto artístico: NASA / JPL-Caltech

IMÁGENES DE LA SEMANA

La imagen final de la sonda Cassini.


Después de 13 años de exploración de Saturno y su sistema de anillos y lunas, el pasado 15 de septiembre, la sonda Cassini se precipitó sobre la alta atmósfera del planeta. Esta es la última de las imágenes transmitidas por tan excepcional ingenio humano.
Créditos de la imagen: NASA/ JPL-Caltech/ Space Science Institute.
Nubes de Rho Ophiuchi.


Imagen ganadora del Noveno concurso anual de astrofotografía organizado
por el Observatorio de Greenwich. Le correspondió el honor al astrofotógrafo ruso Artem Mironov, que se adjudicó las 10.000 libras esterlinas del premio.
Crédito de la imagen: Artem Mironov.
Vagabundo en la Patagonia.


Excelente imagen que obtuvo mención especial en el Noveno concurso anual de astrofotografía del Observatorio de Greenwich.
Crédito de la imagen: Yuri Zvezdny.
Saturno.


Imagen que obtuvo mención especial en el Noveno concurso anual de astrofotografía del Observatorio de Greenwich, ya que fue capturada por una joven de apenas 13 años de edad.
Crédito de la imagen: Olivia Williamson.
Un estallido de la región activa AR 2673.


Casi fuera de vista de nuestro planeta, justo en el borde occidental del Sol, la gigantesca región activa AR2673 continuó con la producción de estallidos solares seguidos de eyecciones de masa coronal. La mostrada en la figura se produjo el 10 de septiembre y constituyó el cuarto estallido de clase X (el nivel más alto) producido en este mes por el Sol. Esta eyección de materia no estuvo dirigida hacia la Tierra. Durante las próximas dos semanas, este poderoso grupo de manchas estará en el lado lejano del Sol.
Crédito de la imagen: NASA, SDO.
NGC 6334: Nebulosa Pata de Gato.


Las nebulosas son quizás famosas por identificarse con formas familiares, como esta que recibe el popular nombre de Nebulosa Pata de Gato. Situada en la constelación de Escorpión, a 5.500 años-luz de distancia, esta nebulosa brilla en colores rojizos debido a las emisiones del hidrógeno ionizado. Completan su colorido aspecto, las emisiones verde-azuladas características del oxígeno y el azufre.
Crédito de la imagen: George Varouhakis.

Sagitario A con el Observatorio Chandra.



El centro de nuestra galaxia posee un agujero negro supermasivo que emite grandes cantidades de rayos X. El observatorio Chandra de rayos X nos muestra el aspecto que posee el entorno de este poderoso emisor en nuestra galaxia.
Crédito de la imagen: observatorio Chandra/NASA.

Astronoticias 20-09-17

Astronoticias.
El “Gran Finale” de la sonda Cassini.
16 de septiembre de 2017.
Después de dos décadas en el espacio, la nave Cassini de la NASA finalizó su extraordinario viaje de exploración. Tras haber gastado casi todo el combustible propulsor de sus cohetes, los controladores de vuelo hundieron deliberadamente a Cassini en el planeta para asegurar que las lunas de Saturno permanecerán prístinas para la exploración futura -en particular, la oceánica luna Encélado, con su intrigante química prebiótica.

Crédito del concepto artístico:
NASA / JPL-Caltech
En 2010, Cassini comenzó una extensión de la misión de siete años en la cual completó muchos sobrevuelos a las lunas. El plan para esta fase de la misión era gastar todo el propelente de la nave espacial mientras exploraba Saturno, terminando con una zambullida en la atmósfera del planeta. En abril de 2017, Cassini fue colocada en un curso de impacto que se desarrolló durante cinco meses de atrevidas inmersiones -una serie de 22 órbitas con pasos entre el planeta y sus anillos. El llamado “Gran Finale”, ha traído observaciones sin precedentes del planeta y sus anillos.
El 15 de septiembre de 2017, la nave espacial hizo su aproximación final al planeta Saturno. A medida que se hundía en la alta atmósfera del planeta y mientras la sonda pudo mantener en posición la antena transmisora, envió datos importantes sobre composición y estructura de la misma. Posteriormente, se quemó y desintegró como un meteoro.
Lanzada el 15 de octubre de 1997, la misión entró en órbita alrededor de Saturno el 30 de junio de 2004, llevando consigo la sonda europea de Huygens.
Después de su misión principal de cuatro años, la misión Cassini fue ampliada dos veces. Sus principales descubrimientos han incluido el océano global con indicaciones de actividad hidrotérmica dentro de Encelado y mares líquidos de metano en Titán.
Aunque la nave espacial puede haber desaparecido después del final, su enorme colección de datos sobre Saturno continuará produciendo nuevos descubrimientos durante décadas.
La gran final.
Desde abril de 2017, la sonda espacial Cassini comenzó a escribir su capítulo final. Cada semana que transcurría, la sonda Cassini buceaba entre el sistema de anillos y las capas altas de la atmósfera del planeta, a unos 2.000 kilómetros de separación de Saturno. Ninguna otra nave espacial había explorado esta región única.


Concepción artística de la inmersión de la sonda Cassini en Saturno.
Crédito: NASA/JPL-CalTech.
Los controladores dispusieron órbitas que realizaron 22 vuelos rasantes sobre las nubes de Saturno, con alturas que variaban entre 1.600 y 4.000 kilómetros. En ocasiones la sonda se acercaba al borde interior del sistema de anillos, en otras, a las nubes de la alta atmósfera. Durante sus cinco órbitas finales, la sonda fue penetrando cada vez más la atmósfera superior de Saturno, hasta producirse su inmersión, el 15 de septiembre.
Ciencia única.
A medida que la Cassini, con cada órbita, se sumergía en Saturno, iba recogiendo información increíblemente rica y valiosa, que era demasiado arriesgada de obtener en otras etapas de la misión.
La nave espacial capturó datos que permitirán trazar mapas detallados de la gravedad de Saturno y sus campos magnéticos, revelando cómo el planeta está dispuesto internamente, y posiblemente ayudando a resolver el molesto misterio de cuán rápido gira Saturno.
Las inmersiones finales aportaron datos que mejorarán enormemente nuestro conocimiento de cuánto material hay en los anillos, acercándonos a entender sus orígenes.
Los detectores de partículas de Cassini tomaron muestras de partículas de los helados anillos del planeta, las cuales son canalizadas a la atmósfera por el campo magnético de Saturno.
Sus cámaras tomaron sorprendentes imágenes de campo muy estrecho que permitirán analizar en detalle los anillos y las nubes de Saturno.
Descubrimientos hasta el final.
Las últimas imágenes de Cassini fueron enviadas a la Tierra varias horas antes de su derrumbe final, pero a pesar de la nave haber desaparecido debido a su inmersión en la atmósfera del planeta, los datos enviados proporcionarán mediciones invaluables sobre la estructura y composición de la atmósfera de Saturno.
Los coordinadores de la misión no se equivocaron al darle el nombre de
“Gran Finale” a esta etapa de la misma. Desde su lanzamiento en 1997 hasta su fin en 2017, la misión de Cassini-Huygens acumuló una notable lista de logros.
¿Por qué terminar la misión?
En 2017, la sonda Cassini alcanzó 13 años en órbita alrededor de Saturno, después de un viaje de siete años desde la Tierra. La nave espacial estaba funcionando con un nivel muy bajo de combustible usado para disparar los cohetes propulsores y ajustar su curso. Si no se controla la trayectoria de la sonda, haría prácticamente imposible a los controladores de vuelo controlar el curso de la nave espacial.
Dos lunas de Saturno, Encelado y Titán, han capturado los titulares de noticias durante la última década debido a que gracias a los datos aportados por la Cassini se reveló su potencial para contener ambientes habitables - o al menos "prebióticos".
Con el fin de evitar la posibilidad poco probable de que la sonda Cassini colisionara con una de estas lunas, la NASA optó por deshacerse de la nave en la atmósfera de Saturno. Esto asegurará que la Cassini no pueda contaminar cualquier estudio futuro de la habitabilidad y la vida potencial en esas lunas.
Más información en:
https://www.nasa.gov/mission_pages/cassini/main/index.html
https://phys.org/news/2017-09-latest-nasa-cassini-spacecraft-saturn.html
https://images.nasa.gov/#/details-NHQ_2017_0915_Goodbye%20Cassini.html
http://www.astronomy.com/news/2017/09/goodbye-cassini

La misteriosa cara nocturna de Venus.
15 de septiembre de 2017.


Un equipo de científicos ha caracterizado el viento y los patrones de las nubes altas en la cara nocturna de Venus con la nave Venus Express de
la Agencia Espacial Europea, ESA, por primera vez y con resultados sorprendentes.
El estudio demuestra que la atmósfera en la cara nocturna de
Venus se comporta de modo muy diferente a la de la cara del planeta dirigida hacia el Sol, mostrando tipos, morfología y dinámicas de nubes inesperados y que no habían sido observados con anterioridad, algunos de los cuales parecen estar conectados con formaciones de la superficie del planeta.
“Es la primera vez que hemos sido capaces de caracterizar cómo circula la atmósfera en la cara nocturna de Venus a escala global”, explica Javier Peralta (Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón, JAXA). “Mientras que la circulación atmosférica en la cara diurna del planeta ha sido explorada en profundidad, todavía había mucho que descubrir acerca de la cara nocturna. Hemos descubierto que los patrones de nubes allí son diferentes de los de la cara diurna y están influenciados por la “topografía” de Venus”.
La atmósfera de Venus está dominada por fuertes vientos que giran alrededor del planeta mucho más rápido que la propia rotación de Venus. Este fenómeno, conocido como “súper rotación”, hace que los vientos giren hasta 60 veces más rápido que el planeta, empujando y arrastrando consigo nubes en la atmósfera. Estas nubes viajan más rápido en el nivel superior, a entre 65 y 72 km de altura sobre la superficie. A partir de las nuevas observaciones se ha comprobado que la súper rotación parece ser más irregular y caótica en la cara nocturna.
Más información en:
https://sedaliada.wordpress.com/2017/09/15/la-misteriosa-cara-oscura-de-venus/
Hubble detecta un planeta como el carbón.
15 de septiembre de 2017.




Un equipo de astrónomos ha descubierto que el exoplaneta WASP-12b casi no refleja luz, lo que hace que tenga un aspecto negro como el carbón. Este descubrimiento arroja una nueva luz sobre la composición atmosférica del planeta y también rebate las hipótesis previas sobre la atmósfera de WASP-12b. Los resultados también contrastan radicalmente con las observaciones de otro exoplaneta de tamaño similar.
Los astrónomos midieron con el espectrógrafo de imagen STIS del telescopio espacial Hubble de NASA/ESA la cantidad de luz que refleja el exoplaneta WASP-12b – su albedo- para aprender más acerca de la composición de su atmósfera.
Los resultados fueron sorprendentes, según el autor principal, Taylor Bell (McGill University). El albedo medido en WASP-12b es de 0,064 como mucho. Se trata de un valor extremadamente bajo, ¡que convierte al planeta en más negro que el asfalto recién vertido!”. WASP-12b es dos veces menos reflectante que nuestra Luna, que posee un albedo de 0,12.
WASP-12b está en órbita alrededor de una estrella parecida al Sol, WASP-12, a unos 1.400 años-luz de distancia de la Tierra. Es casi el doble de grande que Júpiter, el año dura poco más que un día en la Tierra y la temperatura en su cara diurna es de 2.600 ºC. Esta temperatura tan alta es la razón más probable de su bajo albedo. Es suficientemente alta como para romper las moléculas de hidrógeno en hidrógeno atómico, lo que hace que la atmósfera actúe como la atmósfera de una estrella de poca masa más que como una atmósfera planetaria. Esto produce el albedo bajo del exoplaneta.
Solo en otro Júpiter caliente se han obtenido medidas espectroscópicas del albedo, HD 189733b. Este exoplaneta, por el contrario, refleja más luz hacia el extremo azul de espectro, lo que le conferiría un color azul oscuro y no negro como es el caso de WASP-12b.
Más información en:
https://sedaliada.wordpress.com/2017/09/15/planeta-negro-como-el-carbon/
El misterio de las estrellas agonizantes
15 de septiembre de 2017.


Movimientos invertidos en la capa donde se quema el oxígeno de una estrella de 18 masas solares, incluyendo penachos de oxígeno no consumido (verde) y cenizas de silicio (rojo) alrededor del núcleo de silicio-hierro de la estrella (cian). Se ha eliminado parte de la estrella para mejorar la visibilidad. Crédito:
B. Mueller.
Un equipo internacional de astrónomos ha creado el modelo 3D más grande de la explosión de una supernova, ayudando a los científicos a comprender mejor las muertes violentas de estrellas masivas.
Las mayores explosiones del Universo, llamadas supernovas, se producen cuando estrellas con masas mayores que nuestro Sol finalizan sus vidas y agotan el combustible nuclear que tienen en su centro. En este momento, la parte más interna de la estrella, 1,5 veces tan masiva como nuestro Sol, sucumbe a la gravedad y colapsa en una estrella de neutrones en una fracción de segundo.
Durante este proceso, las capas externas de la estrella son expulsadas en una gigantesca explosión de supernova, que expele material a velocidades de miles de kilómetros por segundo. Dichas supernovas son observadas regularmente en galaxias lejanas y en la Vía Láctea aún podemos observar los escombros de muchas de ellas miles de años después.
Pero persiste un misterio: ¿Cómo se transforma el colapso de una estrella en una explosión? Los investigadores de Monash University, Queen’s University Belfast, y del Max Planck Institute for Astrophysics, han calculado una solución para este problema y una teoría prometedora sugiere que las partículas extremadamente ligeras y con débil interacción llamadas neutrinos son clave en el proceso.
Una gran cantidad neutrinos son emitidos desde la superficie de las estrellas de neutrones jóvenes y si el calor producido por el colapso es suficientemente intenso, la materia de neutrinos caliente produce una onda de choque que se expande por la estrella y el colapso se invierte. “Lo que es crucial en tres dimensiones es la mezcla violenta de material frío y caliente por detrás de la onda de choque, que se desarrolla de forma natural debido al calentamiento de los neutrinos”, explica el Dr. Tobias Melson (Max Planck Institute for Astrophysics).
“Pero a menudo parece que necesitamos provocar estos movimientos de mezcla un poco más para obtener una explosión”.
Incluyendo este fenómeno, los modelos por computadora de supernovas que anteriormente no conseguían que explotara la estrella en este caso sí lo hacen.
Más información en:
https://sedaliada.wordpress.com/2017/09/15/el-misterio-de-las-estrellasagonizantes/
https://observatori.uv.es/simulaciones-de-supernovas-revelan-misterios-acerca-delas-estrellas-agonizantes/
Intenso tráfico estelar perturbador de la Nube de Oort.
14 de septiembre de 2017.


Imagen del cometa C/2012 S1
(ISON), tomada con el  telescopio TRAPPIST-Sur en el observatorio de La Silla, ESO, el 15 de noviembre de 2013.
El origen más probable de este cometa es la nube de
Oort. Crédito: TRAPPIST/E. Jehin/ESO.
Cuando pasan estrellas cerca de nuestro Sistema Solar, pueden empujar cometas desde la lejana nube de Oort hacia las regiones interiores, cercanas al Sol.
Así, estos encuentros estelares son un factor importante a la hora de determinar el riesgo de grandes impactos cósmicos en la Tierra.
Ahora, Coryn Bailer-Jones (Max Planck Institute for Astronomy) ha utilizado datos del satélite Gaia de la ESA para obtener la primera estimación sistemática de la frecuencia de estos encuentros estelares cercanos. Cada millón de años hasta dos docenas de estrellas pasan a pocos años-luz del Sol, produciendo un estado de perturbación casi constante en la nube de Oort.
Los cometas que chocan contra la Tierra producen catástrofes cósmicas que se cuentan entre las más extensas y violentas. Sin embargo, hasta donde sabemos actualmente, los impactos con consecuencias regionales o incluso globales son extremadamente raros y se producen con una frecuencia de no más de uno cada millón de años.
El culpable principal son los encuentros estelares: estrellas que pasan por el vecindario cósmico de nuestro Sol. En las afueras de nuestro Sistema Solar se piensa que existe un depósito de objetos fríos y helados – cometas en potencia conocido como la nube de Oort. La influencia gravitatoria de las estrellas que pasan puede empujar a estos cometas hacia el interior, en un viaje que los dirige al
Sistema Solar interior, posiblemente en un curso de colisión con la Tierra. Por ello conocer estos encuentros estelares y sus propiedades tiene un impacto directo en la estimación de riesgos relacionados con choques de cometas.
Ahora Bailer-Jones ha publicado la primera estimación sistemática de la frecuencia de estos encuentros estelares. El nuevo resultado utiliza datos de la misión Gaia, combinando sus mediciones nuevas con las anteriores del satélite Hipparcos de ESA. Su estudio muestra que en el transcurso de un millón de años típico, pasarán entre 490 y 600 estrellas a menos de 16,3 años-luz de distancia del
Sol). Entre 19 y 24 estrellas pasarán a 3,26 años-luz o menos. Estos cientos de estrellas se encontrarían suficientemente cerca como para desviar cometas de la nube de Oort hacia el Sistema Solar interior.
Más información en:
https://sedaliada.wordpress.com/2017/09/14/un-trafico-estelar-intenso-es-elpertubador- de-la-nube-de-oort/
https://observatori.uv.es/trafico-estelar-denso-cometas-desviados-y-un-estudio-delos-desencadenantes-de-un-desastre-cosmico/
Fotosíntesis bajo condiciones de iluminación diferentes a las de la Tierra.
13 de septiembre de 2017.


Ilustración muestra un planeta habitable alrededor de una enana de tipo M (izquierda) y la Tierra primordial (derecha). La superficie del planeta está iluminada con luz visible. Por otro lado, se espera que las condiciones de iluminación bajo el agua sean similares, dado que sólo la luz azul-verde puede penetrar a varios metros de profundidad en el agua. Fuente: NAOJ.
Las enanas de tipo M o enanas rojas son estrellas pequeñas (0,5 – 0,1 veces la masa del Sol) y frías (~ 3.000 Kelvin), y son abundantes en el Universo. Pero son las estrellas como el Sol las que han atraído mayor atención como objetivos plausibles en la búsqueda de planetas habitables. Sin embargo, las enanas de tipo M cercanas se están convirtiendo en los objetivos más frecuentes en las búsquedas de planetas habitables debido a que son las estrellas cercanas más abundantes y, por tanto, podrían ser las primeras en las que se detectase alguna biofirma en exoplanetas observados por tránsitos o con imágenes directas, en un futuro cercano.
Una de las biofirmas exoplanetarias más importantes es un patrón de reflexión específico de la superficie llamado “borde rojo”, causado por la vegetación de bosques y praderas. En la Tierra, el borde rojo aparece entre las longitudes de onda del rojo y del infrarrojo, ya que la luz roja es absorbida por la fotosíntesis, mientras que la radiación infrarroja es reflejada. En estudios anteriores, se predijo que la posición del borde rojo en los exoplanetas debería depender del espectro de radiación de las estrellas cercanas. Alrededor de las enanas de tipo M, el borde rojo se espera que esté desplazado hacia longitudes de onda más largas, ya que las plantas de los exoplanetas dispondrían de una gran cantidad de radiación infrarroja para la fotosíntesis.
Ahora un equipo de investigadores japoneses ha propuesto una predicción alternativa sobre dónde observar el borde rojo. Señalan es muy probable que los primeros fotoautótrofos (organismos que se alimentan de luz) productores de oxígeno evolucionaran bajo el agua para utilizar la luz visible, como ocurrió en el océano primordial de la Tierra. Examinaron los mecanismos de adaptación a loshábitats terrestres de fotoautótrofos que utilizan la luz visible y la infrarroja, descubriendo que los fotoautótrofos que utilizan el infrarrojo tienen problemas para adaptarse al cambio en la luz que se produce en la frontera entre el agua y la tierra firme. Keni Takizawa concluye que “sería demasiado arriesgado utilizar radiación infrarroja durante la evolución para pasar del agua a la tierra”.
Si los fotoautótrofos mantienen su aparato de fotosíntesis cuando se trasladan a tierra firme, la posición del borde rojo en los planetas M será detectada en la misma posición en la que se detecta en el caso de la Tierra.
Más información en:
https://sedaliada.wordpress.com/2017/09/13/fotosintesis-en-condicionesdiferentes/
https://observatori.uv.es/fotosintesis-bajo-condiciones-de-iluminacion-diferentesa-las-de-la-tierra/
Un mundo con atmósfera de óxido de titanio.
14 de septiembre de 2017.


Ilustración del exoplaneta WASP-19b, cuya atmósfera tiene óxido de titanio. Cantidades lo suficientemente grandes de óxido de titanio puede impedir que el calor entre o salga de una atmósfera, produciendo una inversión térmica: la temperatura es más alta en la atmósfera superior y más baja en la inferior, lo contrario de lo habitual. Crédito: ESO/M.
Kornmesser.
Utilizando el Very Large Telescope de ESO, un equipo de astrónomos ha detectado, por primera vez, óxido de titanio en la atmósfera de un exoplaneta. Este descubrimiento alrededor del planeta WASP-19b, de tipo Júpiter caliente, ha sido posible gracias a las capacidades del instrumento FORS2 y ha proporcionado información sobre la composición química y la estructura de temperatura y presión de la atmósfera de este mundo insólito y muy caliente.
Un equipo de astrónomos, dirigido por Elyar Sedaghati (un miembro de ESO recién graduado en la Universidad Técnica de Berlín), ha examinado, con un nivel de detalle sin precedentes, la atmósfera del exoplaneta WASP-19b. Este extraordinario planeta tiene aproximadamente la misma masa que Júpiter, pero está tan cerca de su estrella que completa una órbita en sólo 19 horas y se estima que su atmósfera tiene una temperatura de unos 2.000 grados centígrados.
Cuando WASP-19b pasa por delante de su estrella, parte de la luz de la estrella pasa a través de la atmósfera del planeta y deja huellas sutiles en la luz que finalmente llega a la Tierra. Utilizando el instrumento FORS2 del Very Large Telescope, el equipo fue capaz de analizar esta luz y deducir que la atmósfera contenía pequeñas cantidades de óxido de titanio, agua y trazas de sodio, junto con una niebla global que produce una fuerte dispersión de la luz.
Esta nueva información sobre la presencia de óxidos metálicos como el óxido de titanio y otras sustancias permitirá modelar mejor las atmósferas de los exoplanetas. Mirando hacia el futuro, una vez que los astrónomos puedan observar las atmósferas de planetas posiblemente habitables, los modelos mejorados les darán una idea más completa de cómo interpretar esas observaciones.
Más información en:
https://sedaliada.wordpress.com/2017/09/14/mundo-infernal/
https://observatori.uv.es/un-mundo-infernal-con-cielos-de-titanio/
Detectan por primera vez rayos X emitidos por misteriosas supernovas.
13 de septiembre de 2017.
A los astrónomos les gustan las supernovas de tipo Ia, creadas cuando una enana blanca de un sistema de dos estrellas sufre una explosión termonuclear, ya que brillan con un brillo específico. Esto permite a los científicos calcular lo lejos que se encuentran de la Tierra y, por tanto, medir distancias en el Universo. Pero hace unos pocos años los científicos empezaron a encontrar supernovas de tipo Ia
con una característica óptica extraña que sugería que estaban rodeadas por un manto muy denso de material circumestelar.


Imagen que muestra los rayos X detectados en la supernova 2012ca (dentro del círculo). La imagen ha sido suavizada y coloreada. Crédito: Vikram Dwarkadas/Chandra X-ray Observatory.
Este material denso normalmente sólo se ve en un tipo diferente de supernova llamado de tipo II y se crea cuando las estrellas masivas empiezan a perder masa. La masa expulsada re reúne alrededor de la estrella; entonces, cuando la estrella colapsa, la explosión envía una onda de choque de velocidad supersónica hacia este material denso, produciendo una cascada de rayos X. Por tanto, vemos de manera habitual rayos X en supernovas de tipo II, pero nunca han sido vistas en supernovas de tipo Ia.
Sin embargo, cuando el equipo dirigido por la Universidad de Chicago estudió la supernova 2012ca, registrada por el observatorio de rayos X Chandra, detectó rayos X procedentes de allí. Las cantidades eran muy pequeñas – contaron 33 fotones en la primera observación un año y medio después de la explosión de la supernova, y otros 10 en otra unos 200 días más tarde – pero estaban presentes.
“Ciertamente parece ser una supernova de tipo Ia con una gran cantidad de material circumestelar, y parece que sea muy denso”, explica Vikram Dwarkadas.
“Lo que vimos sugiere una densidad un millón de veces más alta de lo que pensábamos que era el máximo alrededor de supernovas de tipo Ia”.
Más información en:
https://sedaliada.wordpress.com/2017/09/13/rayos-x-emitidas-por-misteriosassupernovas/
https://observatori.uv.es/detectan-por-primera-vez-los-rayos-x-emitidos-pormisteriosas-supernovas/
Primer mapa oficial de Plutón.
11 de septiembre de 2017.


Primer mapa oficial de Plutón con las características más importantes detectadas por la sonda New Horizons, en su sobrevuelo de 2015.
Crédito: NASA / JHU-APL/ SwRI.
La Unión Astronómica Internacional (IAU) ha aprobado oficialmente los nombres de 14 características geológicas en la superficie de Plutón. Todas estas permanecieron desprovistas de identificación oficial desde que fueron detectadas durante el sobrevuelo de la nave espacial New Horizons de la NASA, que obtuvo imágenes de alta resolución de la superficie del planeta enano por primera vez.
Los nombres recién aprobados para los accidentes en Plutón pertenecen a cuatro temas previamente aceptados por la IAU. Los temas fueron: misiones espaciales pioneras, exploradores históricos que cruzaron nuevas fronteras, científicos e ingenieros que contribuyeron a nuestro conocimiento de Plutón y el
Cinturón de Kuiper, y la mitología del submundo - ya que los nombres de Plutón y sus cinco lunas ya pertenecían a esa categoría.
El equipo de New Horizons de la NASA hizo la propuesta de nombramiento a la IAU después de recoger sugerencias del público durante una campaña en línea llamada “Nuestro Plutón”. El equipo también agregó a la lista algunos de los nombres que habían sido utilizados de manera informal durante las operaciones científicas de detección.
Aunque la IAU ha insistido en mantener el esquema de nombres limitado a la lista de temas aprobados, surgió una controversia en 2015 cuando los investigadores comenzaron a usar nombres informales para las características de Plutón en diferentes comunicaciones, incluyendo trabajos de investigación.
Algunos de estos nombres, como Cthulhu Regio, Balrog Macula o cráter Spock, estaban relacionados con la literatura de ciencia ficción y fantasía y claramente fuera de los límites de los temas tradicionales de la IAU.
No ayudó a que el equipo de New Horizons, comprensiblemente preocupado por analizar los resultados del histórico vuelo de 2015, se tomara su tiempo antes de presentar una lista de nombres de rasgos para su aprobación formal, aunque usó libremente nombres informales en publicaciones y presentaciones. La situación se puso un poco irritable en la Asamblea General de la IAU en 2015 entre Alan Stern, investigador principal de New Horizons, y el Grupo de Trabajo de la IAU para Nomenclatura de Sistemas Planetarios. Pero la relación mejoró después de que los dos grupos finalmente comenzaron a reunirse en agosto de 2016.
Los primeros 14 nombres aprobados son:
Tombaugh Regio que honra a Clyde Tombaugh (1906 - 1997), el astrónomo que descubrió Plutón en 1930 desde el observatorio de Lowell en Arizona.
Cráter Burney que honra a Venetia Burney (1918-2009), la niña estudiante de 11 años de edad, que sugirió el nombre de "Plutón" para el mundo recién descubierto de Clyde Tombaugh. Más tarde en su vida enseñó matemáticas y economía.
Sputnik Planitia los amplios llanos congelados de Plutón, bautizados en honor al Sputnik 1, el primer satélite espacial lanzado por la Unión Soviética en 1957.
Montes Tenzing y Montes Hillary cordilleras que honran a Tenzing Norgay (1914 -1986) y Sir Edmund Hillary (1919-2008), el Sherpa Indio/Nepalí y al montañés de Nueva Zelanda que fueron los primeros en llegar a la cumbre del Monte Everest y regresar con seguridad. (los Montes Tenzing fueron inicialmente llamados Montes Norgay, pero fueron cambiados a Tenzing porque es el apellido de la familia).
Montes Al-Idrisi que honra a Ash-Sharif al-Idrisi (1100 - 1165/66), conocido cartógrafo y geógrafo árabe cuya obra histórica de la geografía medieval a veces se traduce como "El placer de Aquel que anhela cruzar los horizontes".
Djanggawul Fossae define una red de depresiones largas y estrechas nombradas por los Djanggawuls, tres seres ancestrales de la mitología indígena australiana que viajaron entre la isla de los muertos y Australia, creando el paisaje y llenándolo de vegetación.
Sleipnir Fossa lleva el nombre del poderoso caballo de ocho patas de la mitología nórdica que llevó al dios Odín al inframundo.
Virgil Fossae honra a Virgilio, uno de los más grandes poetas romanos y guía ficticia de Dante a través del infierno y el purgatorio en la Divina Comedia.
Adlivun Cavus es una profunda depresión llamada Adlivun, el inframundo en la mitología inuit.
Hayabusa Terra es una gran masa terrestre bautizada en honor a la nave espacial japonesa Hayabusa (2003 - 2010) que devolvió la primera muestra de asteroides.
Voyager Terra honra a la nave espacial gemela de la NASA, lanzada en 1977, que realizó la primera "gran gira" de los cuatro planetas gigantes. Los Voyagers 1 y 2 están ahora explorando el límite entre el Sol y el espacio interestelar.
Tártaro Dorsa es una cresta llamada Tártaro, el más profundo y oscuro pozo del inframundo en la mitología griega.
Cráter Elliot reconoce a James Elliot (1943-2011), un investigador del MIT que fue pionero en el uso de ocultaciones estelares para estudiar el Sistema Solar, lo que condujo a descubrimientos como los anillos de Urano y la primera detección de la delgada atmósfera de Plutón.
No hay ninguna palabra sobre cuándo más accidentes recibirán reconocimiento oficial, pero los aficionados al espacio están atentos y a la espera
Astrónomos encuentran la mejor evidencia para un agujero negro de masa intermedia.
Una nube de gas en el centro de nuestra galaxia podría albergar este objeto tan solicitado.
08 de septiembre de 2017.


Imagen de rayos X del centro de la Vía
Láctea que permite observar a Sagitario
A*, nuestro agujero negro supermasivo.
Los agujeros negros de masa intermedia podrían ser el enlace entre estos agujeros negros supermasivos y sus diminutas contrapartes de masa estelar.
Crédito: Observatorio de rayos X Chandra/ NASA.
Cerrar la brecha entre los agujeros negros de masa estelar, dejados por las estrellas moribundas, y los agujeros negros supermasivos que dominan los centros de las galaxias, es una clase de agujero negro que sigue siendo teórico: los agujeros negros de masa intermedia.
Aunque la mayoría de los astrónomos creen que estos agujeros negros, con masas entre cien y cien mil veces la masa de nuestro Sol, están ahí fuera, la evidencia de su existencia ha sido difícil de alcanzar. Varios candidatos han sido encontrados, sin embargo, y ahora una detección particularmente prometedora se ha hecho, justo en nuestra galaxia propia.
El candidato se encuentra dentro de una nube de gas cerca del centro de nuestra galaxia, llamada CO-0.40-0.22. El año pasado, un equipo de astrónomos liderado por Tomoharu Oka de la Universidad de Keio en Yokohama, Japón, descubrió la nube utilizando el Observatorio Astronómico Nacional del telescopio Nobeyama de Japón. Después de estudiar la nube más de cerca con el Arreglo Milimétrico/ submilimétrico de Atacama (ALMA) en Chile, el equipo de Oka identificó una porción de la nube que parece albergar algo masivo - en el orden de un agujero negro de masa intermedia. Sus hallazgos fueron publicados el 4 de septiembre en la revista Nature Astronomy.
Paso a paso.
Cuando el equipo de Oka lo descubrió, CO-0.40-0.22 mostró intenso movimiento entre las partículas de gas dentro de él. Algunas de las velocidades que el equipo inicialmente trazó fueron lo suficientemente altas como para indicar la presencia de algo masivo allí. Al seguir con ALMA, el equipo identificó de nuevo una parte de la nube moviéndose a gran velocidad, pero esta vez también encontraron una fuente de radio localizada dentro de la nube - justo al lado de ese grupo de gas de movimiento rápido.
La fuente de radio, llamada CO-0.40-0.22*, tiene un espectro que muestra sorprendentes similitudes con la fuente de radio en el centro de la Vía Láctea asociada con nuestro agujero negro supermasivo de 4 millones de masas solares, Sagitario A*. Sin embargo, CO-0.40-0.22* es 500 veces menos luminoso que Saggitarius A*, lo que indica que es algo similar, pero más pequeño - como un agujero negro de masa intermedia. Basado en simulaciones de los movimientos de gas medidos durante la detección inicial de CO-0.40-0.22, el equipo de Oka encontró que el objeto masivo en el medio podría ser un agujero negro 100.000 veces la masa de nuestro Sol.
Aunque este es actualmente uno de los varios candidatos que funcionan como los agujeros negros de masa intermedia, "es la evidencia más prometedora hasta ahora", dijo Kevin Schawinski del Instituto Federal de Tecnología de Suiza en Zurich en un comunicado de prensa. Otros candidatos, que incluyen objetos llamados radios ultra-luminosos de rayos X, son distantes (localizados en otras galaxias) y podrían ser agujeros negros de masa intermedia que se alimentan a un ritmo medio o pequeños agujeros negros de masa estelar que se alimentan a ritmo frenético. Esta es la razón por la cual los astrónomos todavía están divididos en la legitimidad de esas fuentes.
Si CO-0.40-0.22* es un agujero negro de masa intermedia, ¿cómo se formó?
Según las observaciones del equipo, el objeto es probablemente demasiado grande para haberse formado directamente donde se encuentra. En cambio, los astrónomos creen que CO-0.40-0.22* se formó en el centro de una pequeña galaxia enana, que fue canibalizada por la Vía Láctea en algún momento en el pasado. Con el tiempo, los restos del núcleo de esa galaxia podrían haber terminado dentro de nuestros propios remanentes que incluyen CO-0.40-0.22*.
Más información en:
http://www.astronomy.com/news/2017/09/best-imbh-evidence-yet