jueves, 30 de junio de 2016

El día en que el cielo de Siberia ardió y se partió en dos

Día del Asteroide

El día en que el cielo de Siberia ardió y se partió en dos

El «evento Tunguska», que se conmemora este 30 de junio, arrasó más de 2.000 km cuadrados de tundra y derribó a personas, caballos y carruajes
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La explosión derribó 80 millones de árbolesLa explosión derribó 80 millones de árboles - ArchivoJ. DE J.Madrid29/06/2016 14:32h - Actualizado: 30/06/2016 00:33h.Guardado en: Ciencia - Temas: NASA , Siberia , Hiroshima , Asteroides , Ciencia , Astronomía

«De pronto, el cielo se partió en dos y, sobre el bosque, toda la parte norte del firmamento parecía cubierta de fuego... En ese momento, hubo un estallido y una gran estrépito. Lo siguió un sonido como de piedras que caían del cielo o de pistolas que disparaban. La tierra tembló»
El 30 de junio de 1908, el reloj acababa de dar las siete de la mañana en Vanavara, Siberia, cuando un hombre sentado en el porche de un comercio fue arrancado de su silla por una fuerza violentísima y sintió como si su ropa estuviera ardiendo en llamas. Las líneas más arriba son la descripción que varios años después hizo a los científicos. Los hechos han pasado a la historia como el «evento Tunguska», una gigantesca explosión en los cielos de Siberia que arrasó más de 2.000 km cuadrados de tundra. La onda expansiva fue tan fuerte que derribó a ciudadanos, carruajes y caballos a más de 500 km de distancia, y los sismógrafos de países tan lejanos como Gran Bretaña pudieron registrarla. Cientos de renos murieron en los alrededores, aunque no hay evidencia directa de que ninguna persona pereciera. Durante varios días, en el norte de Europa, Asia y algunas zonas de EE.UU. un extraño resplandor permitía leer el periódico en plena calle a medianoche.
La primera expedición científica sobre terreno siberiano llegó bastante tarde, 19 años después, en 1921, y no fue muy exitosa. El equipo de Leonid Kulik, conservador del Museo de San Petersburgo, se enfrentó a condiciones tan duras que no pudo llegar al área de la explosión. Seis años más tarde, Kulik volvió a intentarlo. Curiosamente, los lugareños rechazaban hablar del asunto porque creían que la explosión había sido obra de un dios enfadado, pero los científicos encontraron numerosas evidencias a su alrededor. El bosque estaba partido en dos y 80 millones de árboles yacían a ambos lados. Cuando el grupo llegó al epicentro de la explosión se encontró con los árboles en pie, pero con sus ramas y cortezas completamente removidas. Como muy bien describió en su día Don Yeomans, director de la Oficina de Objetos Cercanos a la Tierra (NEOs), en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, «parecía un bosque de postes de teléfono». Algo parecido se encontró en Hiroshima tras la bomba atómica.
Hoy en día todavía se debaten las causas del suceso, incluida la hipótesis de un cometa, pero la mayor parte de la comunidad científica cree que lo más probable es que el «evento Tunguska» fuera provocado por un asteroide de unos 37 metros de longitud. Hoy se celebra en todo el mundo el Día del Asteroide para recordar lo ocurrido y, al mismo tiempo, concienciar a la población en general sobre los peligros reales de estas rocas espaciales y la necesidad de proteger al planeta de un impacto. La iniciativa surgió hace dos años de la mano del cineasta Grigorij Richters y del músico y astrofísico Brian May (guitarrista de «Queen»).

185 bombas de Hiroshima

El asteroide de Tunguska pudo entrar en la atmósfera terrestre a una velocidad de 53.900 km por hora, calentando el aire hasta los 24.700 ºC. A los 8.500 metros de altitud, la roca se fragmentó y se destruyó, produciendo una bola de fuego y liberando una energía equivalente a 185 bombas de Hiroshima. Que se sepa, no dejó cráter de impacto. Si se hubiera producido en una zona más densamente poblada, las víctimas se habrían contado por decenas de miles.
Un asteroide como el de Tunguska penetra en la atmósfera de la Tierra una vez cada 300 años, según los cálculos de los científicos. El meteorito que explotó sobre los cielos de Chelyabinsk, también en Siberia, en febrero de 2013, fue el de mayor intensidad desde el de Tunguska. En esta ocasión, la roca medía 20 metros de diámetro, más pequeña, pero envió a 1.500 personas a hospitales y centros médicos para ser tratadas de sus heridas. Iniciativas como el Día del Asteroide pretenden que la próxima vez una roca mayor y más peligrosa no nos pille desprevenidos.

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El mundo celebra este jueves el Día del Asteroide

Se conmemora el mayor impacto de uno de estos cuerpos en la historia reciente de la humanidad.

Por:  SANTIAGO VARGAS, Ph D. |

12:48 a.m. | 30 de junio de 2016

Foto: Achivo EL TIEMPO

El Día del Asteroide conmemora el 'Evento de Tunguska', el mayor impacto de un asteroide en la historia reciente de la humanidad. el impacto se presentó hace 108 años en la remota Siberia Rusa.

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Un día como hoy, hace 108 años, el miedo y la confusión invadieron a los habitantes de una apacible región en la remota Siberia Rusa, en las cercanías del Río Podkamennaya Tunguska.

Faltaban aún casi cuatro décadas para la detonación de la primera bomba atómica, durante la Segunda Guerra Mundial, pero se estima que el impacto conocido como “el Evento Tunguska” tuvo una potencia equivalente a doscientas bombas como la lanzada sobre la ciudad de Hiroshima (Japón) y con la magnitud de la explosión más potente efectuada por el ser humano, la bomba de hidrógeno ‘Tsar’ lanzada por los rusos en 1961.

Para conmemorar el mayor impacto de un asteroide en la historia reciente de la humanidad se celebra el Día del Asteroide. Esta es una iniciativa liderada por el músico y astrofísico Brian May (guitarrista de la banda Queen) con el objetivo de sensibilizar a la sociedad sobre el conocimiento de estos objetos y estar preparados para una inesperada y catastrófica visita.

Científicos del mundo coinciden en que a través de todos los telescopios disponibles en el mundo se tiene registro de más de un millón de asteroides que ponen en riesgo al planeta y agregan que solo se ha descubierto el uno por ciento.

En el marco de la celebración se ofrecerán charlas y videos en más de 40 países; la página del evento cuenta con modelos para imprimir de asteroides, como parte de las estrategias para niños, e incluso se puede comprar mercancía como ropa o accesorios.

¿Qué causo la descomunal explosión que literalmente lanzó de sus sillas a personas a 400 kilómetros a la redonda y arrasó con el bosque en un área mayor que la de Bogotá?

Pese a la especulación inicial los estudios científicos en la zona no comenzaron hasta dos décadas después del suceso, cuando exploradores pudieron llegar y evidenciar la magnitud de la devastación y los casi 100 millones de árboles derribados a la redonda, que marcaban el epicentro del desastre. Los testimonios hablaban de un destello cegador en el cielo y de cómo la tierra temblaba.

Los estudios científicos apuntan a que el responsable provenía del espacio exterior. Una enorme roca de unos 50 metros de diámetro, 100 mil toneladas de peso y que viajaba a 60 veces la velocidad de un avión comercial, había logrado abrirse camino desde algún lugar del Sistema Solar hasta la Tierra.

La fricción con la atmósfera terrestre durante su entrada hizo que alcanzara una temperatura de 25 mil grados centígrados antes que golpeara el suelo, el cuerpo se fragmentó por la presión y el calor. La explosión generó una onda expansiva que causó la destrucción.

Hablar del ‘Evento de Tunguska’ es volver a elevar nuestra mirada al firmamento para recordar lo vulnerable que se encuentra el planeta a ser a impactado por asteroides. Es bueno recordar que la evidencia apunta a que uno de ellos habría sido el causante de la desaparición de los dinosaurios, y otras especies, hace 65 millones de años.

Algunos asteroides se denominan como potencialmente peligrosos y existe una escala que clasifica la peligrosidad de estos objetos (escala de Turín). Se estima que en promedio cada 300 años se presentaría un fenómeno como el de Tunguska.

SANTIAGO VARGAS

Ph. D. en Astrofísica, profesor investigador del Observatorio Astronómico de la Universidad Nacional.

En Twitter: @astrosvd

¿Por qué se celebra el día del asteroide?

¿Por qué se celebra el día del asteroide?


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"Desde el Sur: explorando el Cosmos"-Programa 454


"Desde el Sur: explorando el Cosmos"


Programa 454 - Número de elementos químicos y métodos de datación.

Emitido el 23 de junio de 2016, puede descargarlo desde Archive.org aquí: - Número de elementos químicos y métodos de datación.
O escucharlo aquí:




Tratamos los siguientes temas:

- Número de elementos químicos y métodos de datación.

- Ondas gravitacionales confirmadas por segunda vez.

- ALMA detecta el oxígeno más distante.

- China prepara el primer radiotelescopio lunar.

- VLT detecta un planeta en formación a 1200 años luz.

LA SEMANA EN IMÁGENES




Un “escorpión” de cola magnética sobre el Sol. La cola de este escorpión se extiende por unos 150.000 Km.





Crédito: Alan Friedman.


Los espasmos de una estrella moribunda. La nebulosa planetaria PN Hb12.


Crédito: Telescopio Hubble/NASA.

La sonda robot Curiosity sobre la planicie de Naukluft, Marte. Imagen en alta resolución obtenida por la cámara HiRise de la sonda MRO.


Crédito: NASA.

Estrella recién nacida IRAS 14568-6304, todavía envuelta en su nube protoestelar.


Crédito: Telescopio 


  
Disrupción del anillo F de Saturno por la luna Pandora.


Crédito: sonda Cassini/ NASA.

Nubes de rodillo en las playas de Maldonado, en Uruguay.


Crédito: Daniela Mirner

NASA detecta ocho asteroides con peligro de impacto en la Tierra



NASA detecta ocho asteroides con peligro de impacto en la Tierra

11 de abril de 2016


Plutón y su océano interno de agua líquida

Plutón y su océano interno de agua líquida

¿Tiene Plutón un océano interno de agua líquida en la actualidad? Antes de que la sonda New Horizons pasase por el planeta enano en julio de 2015 algunos investigadores pensaban que era una hipótesis plausible, pero la mayoría de la comunidad científica se mostraba escéptica. Sin más datos era imposible saber si era cierta o no. Por otro lado, después de la visita de la New Horizons la superficie de Plutón resultó ser tan compleja y fascinante que su interior pasó a un segundo plano. Hasta ahora.
Fracturas en la región de Viking Terra de Plutón. ¿Evidencia de un océano? (NASA).
Fracturas en la región de Viking Terra de Plutón. ¿Evidencia de un océano? (NASA).
La New Horizons no ha aportado datos directos sobre la existencia de un océano interno, pero los investigadores han estado analizando las fracturas tectónicas que cubren las partes más antiguas de la superficie y han llegado a la conclusión de que Plutón podría tener hoy en día un océano de agua líquida bajo su corteza de hielo, tal y como predecían modelos teóricos propuestos en 2011.
Antes de nada conviene recordar que aunque hablemos de ‘océanos’ el término más adecuado sería ‘manto’. Efectivamente, Plutón, como muchos otros mundos ricos en volátiles del sistema solar exterior, posee una parte interna rica en minerales rocosos y otra externa en la que abundan hielos de diverso tipo, principalmente de agua. El hielo de agua juega por tanto en Plutón el mismo papel la roca en la Tierra. Como todos sabemos, el agua es uno de los pocos compuestos que se expande al pasar a estado sólido, de ahí que si Plutón tuvo alguna vez un océano de agua líquida interno, este debe haber afectado a la corteza externa.
Y vaya si lo ha hecho. La superficie de Plutón está repleta de fracturas tectónicas relativamente jóvenes de cientos de kilómetros de longitud y hasta cuatro kilómetros de profundidad que se corresponden con lo que cabría esperar si Plutón hubiera tenido un manto de agua líquida que se ha ido solidificando con el tiempo, provocando la expansión de la corteza y creando las fracturas que vemos hoy en día. Ahora bien, las cosas no son tan simples. A las presiones que se dan en el interior de Plutón el hielo que se forma no es el que nosotros conocemos, el ‘aburrido’ Hielo I, sino una forma un poco más exótica conocida como Hielo II y que presenta simetría romboédrica.
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Algunas de las fracturas que recorren Plutón en la zona de Viking Terra (NASA).
Pues bien, el Hielo II se forma solamente a altas presiones cuando la temperatura es baja, mientras que en caso contrario se forma el Hielo I de toda la vida. ¿Y cómo sabemos si se ha formado Hielo I o Hielo II? Pues porque el Hielo II es un 25% más denso que el hielo normal, así que al formarse se contrae en vez de expandirse. La ausencia de fracturas de compresión en la superficie sugieren que el interior de Plutón ha permanecido relativamente caliente para evitar la formación de Hielo II, por lo que tuvo que tener un manto de agua líquida que bien ha podido permanecer estable hasta la actualidad. O, dicho de otra forma, si Plutón no tuviese un océano ahora parecería una pasa arrugada. ¿Y de dónde viene el calor para mantener el interior de Plutón libre de Hielo II? Pues los cálculos indican que la tradicional desintegración de isótopos radiactivos sería más que suficiente para mantener una temperatura compatible con la existencia de agua líquida.
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Evolución del interior de Plutón. A la izquierda, el modelo caliente que prevé la existencia de un océano en la actualidad. A la derecha modelo ‘frío’ con Hielo II (Hammond et al.).
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Posible espesor del océano de agua de Plutón (Hammond et al.).
El argumento es sólido, salvo por un detalle. El Hielo II solamente se forma si el espesor de la corteza de Plutón es de 260 kilómetros como mínimo. De no ser así se forma Hielo I incluso a altas presiones. Es decir, si la corteza de Plutón es fina el océano de agua líquida primigenio se habría congelado hace tiempo sin crear fracturas de compresión que delaten el proceso. Afortunadamente, los modelos teóricos predicen que el espesor de la corteza debe ser de unos 300 kilómetros, suficiente para crear Hielo II. No obstante, se trata de un valor muy justo para mi gusto, así que yo no daría el asunto por zanjado. También se puede evitar la formación de Hielo II si el núcleo rocoso de Plutón tiene una densidad menor a 2,9 gramos por centímetro cúbico, una cifra que en todo caso está relacionada con el espesor de la corteza.
Otro factor crítico es la presencia en el océano de sales y otros volátiles como nitrógeno, metano o amoniaco que pueden afectar dramáticamente al punto de fusión del hielo. En este caso, si tenemos esto en cuenta las probabilidades de que el océano haya permanecido líquido hasta la actualidad aumentan considerablemente. Por supuesto, una hipótesis alternativa es que las fracturas tectónicas de la superficie no hayan sido causadas por un cambio de fase del agua, sino por otro fenómeno. El problema es saber cuál. Las fuerzas de marea son un buen candidato teniendo en cuenta que son las causantes de la actividad de lunas heladas como Encélado o Europa. Lo malo es que en el caso de Plutón no existen fuerzas de marea dignas de mención, ya que el sistema Plutón-Caronte hace eones que está en equilibrio (una posible alternativa es que un impacto haya alterado este estado recientemente y, en el proceso de alcanzar un nuevo equilibrio, las fuerzas de marea entrasen en acción).
La presencia de agua líquida en el interior de Plutón es notable por varios motivos. Primero, porque refuerza el caso de Plutón como un mundo vivo con criovolcanes que quizá todavía están activos (como Wright Mons y Piccard Mons). Segundo, porque no hace falta insistir en la relación entre el agua y la vida, por muy exótica que nos pueda parecer la idea de que haya vida en mundos del cinturón de Kuiper. Y es que si Plutón tiene un océano de agua líquida, otros cuerpos hermanos como Eris podrían tenerlo.
Referencias:

NASA registra expansión del universo

NASA registra expansión del universo
AP | SETH BORENSTEIN / WASHINGTON Publicada el 2016-06-07 11:21:42
La NASA difundió el jueves el nuevo estudio y será publicado en The Astrophysical Journal. Foto: AP
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Los astrónomos creían conocer el comportamiento del universo, pero el cosmos quizá les está haciendo jugarretas.
Un equipo de astrónomos ha calculado que el universo parece expandirse más rápido de lo que habían determinado antes los científicos. Si la nueva investigación es correcta, la comprensión básica de la ciencia de lo que ha estado sucediendo en el universo en los últimos 13.800 millones de años después del Big Bang podría estar un poco alterada.
"Esta es en verdad una prueba que nos pone el universo; es como nuestro examen final", dijo el ganador del Nobel y principal autor del estudio, Adam Riess, del Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial.
Los astrónomos utilizaron el Telescopio Espacial Hubble para medir la distancia de 2.400 estrellas a fin de calcular el ritmo de expansión del universo. Determinaron que es entre 5 y 9% más veloz que otras mediciones científicamente aceptadas que calcularon la tasa de expansión con base en la radiación cósmica de fondo proveniente de 380.000 años después del Big Bang.
La NASA difundió el jueves el nuevo estudio y será publicado en The Astrophysical Journal.
O alguno de los cálculos está equivocado —que científicos externos consideran como lo más probable, aunque no han podido encontrar nada malo todavía— o el ritmo de expansión se ha acelerado desde hace 13.800 millones de años.
Y si este es el caso, como asegura Riess, entonces nuestra comprensión del universo no es del todo correcta.
Es como si buscamos a alguien y estamos en la habitación correcta, pero estamos viendo la pared equivocada, señaló Riess, que ganó el premio Nobel de Física en 2011 por demostrar en 1998 la aceleración del universo. Así que ahora, Riess y muchos de los mismos científicos intentan averiguar dónde la astronomía dio la vuelta equivocada.
Riess y el coautor Alex Filippenko, de Berkeley, dijo que hay muchas explicaciones posibles sobre por qué el universo se expande a mayor velocidad ahora: Podría ser que exista una partícula misteriosa, que los científicos llaman neutrino estéril, que no ha sido vista pero que podría modificar los cálculos y desajustar los cálculos cósmicos. Podría tratarse de un aumento de la energía oscura. Quizá se deba a que el universo es más curvo de lo que se había considerado. Podría ser que la Relatividad General de Einstein no es tan correcta cuando observamos todo el universo.
O podría ser que las mediciones tengan deficiencias.
"Hay quizá algo muy emocionante, muy interesante que la información intenta decirnos sobre el universo", declaró Filippenko.
El astrofísico de la NASA, John Mather, el astrofísico David Spergel, de Princeton, y el físico Sean Carroll, del Instituto de Tecnología de California, afirman que aunque es posible que tengamos que regresar a la mesa cosmológica de dibujo, es mucho más probable que una de las dos mediciones del ritmo de expansión estuvo mal calculada en cierta manera.

"Es prematuro afirmar que el universo se está metiendo con nosotros", declaró Carroll, pero agregó que científicos responsables y cuidadosos hicieron ambas mediciones.

miércoles, 29 de junio de 2016

Charla “Escepticismo y pensamiento crítico” en el CEA, Santiago

Posted: 27 Jun 2016 07:55 PM PDT
Con el objetivo de acercar la astronomía al público general, desde el jueves 9 de junio se ofrecen diversas charlas gratuitas en el Centro de Estudios Avanzados y Extensión de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (CEA), en Santiago; espacio destinado al desarrollo de programas de magíster, postítulos, diplomados y actividades de extensión académica y cultural en la Región Metropolitana.
La tercera charla del ciclo se titula “Escepticismo y pensamiento crítico” y será dictada por un integrante de Fundación Astromanía.
La entrada es liberada, y en cada charla se sorteará entre los asistentes un set de Astrojuegos de Mesa diseñados por Fundación Astromanía.

Cuándo: Jueves 30 de junio de 2016 a las 19:00 h.
Dónde: CEA. Antonio Bellet 314, Providencia, Santiago.
Valor: Entrada liberada, previa inscripción en ciclocharlas@astromania.cl.
Contacto: ciclocharlas@astromania.cl