lunes, 29 de febrero de 2016

Cosmo Noticias 29-02-16

Cosmo Noticias


Posted: 23 Feb 2016 07:00 AM PST


Ilustración artística del exoplaneta Kepler-10c de tipo mega-Tierra. Al fondo su estrella, y en medio otro planeta del sistema. Crédito: TNG/V.Guido.
Si hablamos de grandes bolas de roca, el exoplaneta BD+20594b podría superar a todos los planetas conocidos hasta ahora. Con aproximadamente la mitad del diámetro de Neptuno, BD+20594b está hecho completamente de roca, sugiere un equipo de investigadores. El planeta parece desafiar cálculos recientes que indican que un planeta de ese tamaño debería ser gaseoso.
BD+20594b se encuentra a unos 500 años-luz de nosotros en la constelación de Tauro y tarda 42 días en orbitar su estrella. El planeta tiene una masa de aproximadamente 16 veces la de la Tierra, pero con solo el doble de su diámetro, lo que hace que su densidad sea de 8 gramos por centímetro cúbico, según informa el equipo de investigación liderado por Néstor Espinoza, astrofísico de la Pontificia Universidad Católica de Chile en Santiago. La densidad de la Tierra, en comparación, es de 5,5 gramos por centímetro cúbico. El nuevo planeta rocoso fue descubierto en 2015 por la misión K2 del Telescopio Espacial Kepler, que observa las siluetas de los planetas que pasan frente a sus estrellas.
BD+20594b puede ser comparado con Kepler-10c, un planeta rocoso del tipo “mega-Tierra” cuyo descubrimiento fue informado en 2014; posee un diámetro 2,4 veces el de la Tierra y aproximadamente 17 masas terrestres. Sin embargo, mediciones recientes indican que Kepler-10c tendría una masa 14 veces la de la Tierra y que probablemente estaría cubierto por una envoltura de gas o agua.
El artículo “A Neptune-sized Exoplanet Consistent with a Pure Rock Composition” está disponible en el repositorio arXiv.
Fuente: Science News
Posted: 22 Feb 2016 07:00 AM PST




El cometa West (C/1975 V1)‎ observado en 1975-1976. Crédito: P. Stättmayer/ESO.
El 15 de agosto de 1977, el radiotelescopio Big Ear de la Universidad Estatal de Ohio captó una poderosa señal procedente del espacio. Algunos creen que esta fue la primera detección de una transmisión extraterrestre. Ahora, un nuevo estudio indica que es posible que algo más cercano haya sido la fuente: un par de cometas.
La señal –conocida como la “señal Wow!” debido a una nota escrita por el astrónomo Jerry Ehman, quien la encontró– fue detectada en los 1.420 megahertz, correspondiente a una longitud de onda de 21 centímetros. Los investigadores han considerado esta longitud como un lugar auspicioso donde buscar, ya que es una de las principales frecuencias en que los átomos de hidrógeno, el elemento más común en el Universo, absorbe y emite energía. Además, esta frecuencia penetra fácilmente la atmósfera.
Pero 40 años después, no hemos vuelto a escuchar algo como esto. El análisis de la señal descartó un satélite, y una señal reflejada originada en la Tierra es poco probable debido a las regulaciones de transmisiones prohibidas en ese rango de frecuencia.
La intensidad de la señal aumentó y disminuyó durante 72 segundos, que es el periodo de tiempo que Big Ear podría mantener un objeto en su campo de visión debido a la rotación de la Tierra. Esto significa que claramente provino del espacio. Entonces, ¿qué era?
Antonio Paris, profesor de astronomía en el St Petersburg College en Florida, piensa que la señal podría haber venido de uno o dos cometas. Paris apunta a dos sospechosos, llamados 266P/Christensen y P/2008 Y2 (Gibbs). “Tuve la idea cuando estaba manejando mi auto y me pregunté si un cuerpo planetario, moviéndose suficientemente rápido, podría ser la fuente”, dice.
Nubes de hidrógeno
Los cometas liberan una enorme cantidad de hidrógeno conforme se mueven alrededor del Sol. Esto ocurre debido a que la luz ultravioleta rompe su agua congelada, creando una nube de gas que se extiende a millones de kilómetros del cometa.
Si los cometas estuvieran pasando frente a Big Ear en 1977, habrían generado una señal aparentemente corta, ya que el telescopio (ahora desmontado) tenía un campo de visión fijo. Las búsquedas posteriores en esa misma área –como lo hicieron otros radiotelescopios– no encontrarían nada. Paris dice que al trazar las posiciones de los cometas hacia atrás en el tiempo, el posible origen de la señal Wow! cae justo donde los cometas habrían estado.
Señal Wow! Crédito: Radio Observatorio de la Universidad Estatal de Ohio/NAAPO.

Ninguno de los cometas se conocía en 1977; ambos fueron descubiertos en la última década, lo que significaría que nadie habría pensado en buscarlos. La probabilidad de que cualquier telescopio los captara en la región de la señal Wow! por casualidad era bastante baja.
Para probar su idea, Paris propone observar la misma región del espacio cuando los cometas estén de vuelta. El cometa 266P/Christensen transitará la región primero el 25 de enero de 2017, y luego P/2008 Y2 (Gibbs) lo hará el 7 de enero de 2018. Un análisis de la señal de hidrógeno de los cometas debería revelar si Paris está en lo correcto.
Dudas
Algunos investigadores son escépticos; dicen que no está claro que los cometas puedan liberar suficiente hidrógeno para generar algo similar a la señal Wow!. James Bauer del Laboratorio de Propulsión a Chorro en Pasadena, California, está de acuerdo en que el hidrógeno de los cometas puede extenderse bastante lejos, pero piensa que la señal detectada no será suficientemente fuerte. “Si los cometas fueran brillantes en radio en [la longitud de onda de] 21 centímetros, estaría desconcertado en cuanto a por qué no son observados más a menudo en esas longitudes de onda”, señala.
Paris indica que futuras observaciones determinarán si él está en lo correcto. Una pieza crucial de evidencia será cuán rápido se mueven los cometas a través del cielo. Demasiado lento y Big Ear habría observado otra señal 24 horas después cuando volviera a apuntar hacia la misma área, a diferencia de la señal Wow! que no volvió a detectarse. “La hipótesis debe ser probada antes que sea descartada”, dice.
El artículo “Hydrogen Clouds from Comets 266/P Christensen and P/2008 Y2 (Gibbs) are Candidates for the Source of the 1977 “WOW” Signal” será publicado en Journal of the Washington Academy of Sciences.
Fuente: New Scientist
Posted: 24 Feb 2016 07:00 AM PST


Ilustración artística de las galaxias descubiertas en la zona vacía detrás de la Vía Láctea. Crédito: ICRAR.
Por primera vez se han podido estudiar cientos de galaxias cercanas –situadas a solo 250 millones de años-luz de la Tierra– que permanecían ocultas por el material de la nuestra. El descubrimiento ha sido posible gracias a un innovador receptor del radiotelescopio Parkes de la organización CSIRO (Australia), capaz de observar a través de las estrellas y el polvo de la Vía Láctea en una región inexplorada del espacio.
El estudio arroja luz sobre una misteriosa anomalía gravitatoria conocida como el Gran Atractor, a veces denominado “el Muro”, una descomunal acumulación de materia galáctica que parece arrastrar a la Vía Láctea y cientos de miles de otras galaxias hacia él con una fuerza gravitacional equivalente a billones de soles.
Los científicos llevan tratando de aclarar qué es realmente el Gran Atractor desde que observaron grandes desviaciones en la expansión del Universo en los años 70 y 80 del siglo pasado. El tirón de este colosal muro no supera la fuerza de expansión de galaxias como la nuestra, pero sí puede afectar a sus movimientos.
“No entendemos realmente lo que está causando esta aceleración gravitacional en la Vía Láctea o de dónde viene”, reconoce el autor principal, Lister Staveley-Smith, desde la Universidad de Australia Occidental, quien explica que ahora han encontrado 883 galaxias en el entorno de esa región, un tercio de los cuales nunca se habían visto antes.
“La Vía Láctea es muy bonita y muy interesante estudiarla, pero bloquea completamente las galaxias más distantes que están detrás de ella y en esa zona hay unas pocas colecciones muy grandes de galaxias que llamamos cúmulos o supercúmulos, hacia los que se mueve la Vía Láctea a más de dos millones de kilómetros por hora”, explica el profesor.
Nuevas concentraciones galácticas y cúmulos
La investigación ha permitido identificar nuevas estructuras que podrían aclarar ese movimiento de nuestra galaxia y conocer más datos sobre el Gran Atractor. “Tres nuevas concentraciones de galaxias (denominadas NW1, NW2 y NW3) son claves para confirmar el cruce diagonal del Muro entre los cúmulos llamados Norma y CIZA J1324.7-5736”, apuntan los autores en su estudio.
Por otra parte, también se ha observado que dos nuevos cúmulos (CW1 y CW2) contribuyen a la alta densidad y masa de esa región, sugiriendo que puede haber incluso otro “muro” más allá del Gran Atractor.
“Una galaxia media contiene unas 100 mil millones de estrellas, por lo que encontrar cientos nuevas ocultas detrás de la Vía Láctea indica una gran cantidad de masa de la que no sabíamos nada hasta ahora”, apunta la astrónoma Renée Kraan-Korteweg de la Universidad de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, otro de los países participantes en el estudio, junto a EE.UU. y Holanda.
El estudio “The Parkes HI Zone of Avoidance Survey” será publicado en la edición de marzo de 2016 de The Astronomical Journal.
Fuente: SINC

NOTICIAS ASTRONÓMICAS 29-02-16

Astrofísica y Física

Posted: 25 Feb 2016 08:52 AM PST

Crédito: ESA

En el año 2007, a las 02:15 GMT, la sonda Rosetta de la ESA pasó a tan sólo 250 kilómetros de la superficie de Marte. Su módulo de aterrizaje, Philae, tomó esta imagen 4 minutos antes de alcanzar el punto de máxima aproximación, cuando todavía se encontraba a unos 1.000 kilómetros del planeta. La fotografía muestra parte de uno de los paneles solares de la sonda - de 14 metros de envergadura - recortado sobre el hemisferio norte de Marte, del que se pueden distinguir detalles como Mawrth Vallis.
Posted: 25 Feb 2016 05:00 AM PST
Crétito: Dana Berry
 Se cree que la actividad geológica de un planeta es muy importante para que éste pueda sustentar vida. Pero detectarla en otro mundo lejano es muy difícil, especialmente si nos referimos a los pequeños planetas rocosos que hemos detectado en torno a otras estrellas.

¿Y si pudiésemos detectar una gran erupción volcánica en un planeta similar a la Tierra? Un grupo de estudiantes de la Universidad de Washington examinaron esta cuestión después de que surgiera un debate en una de sus clases de astrobiología sobre la búsqueda de vida fuera de Nuestro Sistema Solar.

"Toda vida necesita energía", comentó el estudiante de doctorado Joshua Krissansen-Totton. "Al principio debatimos sobre la tectónica de placas. Aunque no es necesaria para la vida, es un buen indicador de la habitabilidad de un lugar. Y como es muy difícil de detectar, pensamos en el vulcanismo".

El artículo resultante, "Aerosoles de sulfatos transitorios como firma del vulcanismo de un exoplaneta", fue publicado en la revista Astrobiology en junio. El trabajo fue financiado por el Laboratorio Planetario Virtual del Instituto de Astrobiología de la NASA.



Un método para detectar planetas del tamaño de la Tierra en otros soles es a través de la observación de los tránsitos. Esta técnica, empleada por el telescopio espacial Kepler de la NASA, se basa en supervisar una estrella durante mucho tiempo en busca de un planeta que pasa por delante de su disco. Detectar planetas pequeños es más fácil cuando estos orbitan estrellas enanas debido a que la relación del radio de la estrella con la del mundo es menor. Una estrella grande tiene la suficiente luz como para que el tránsito no sea visible. Sin embargo, la detección de planetas con esta técnica no nos añade necesariamente información sobre sus atmósferas.

Este escenario es sin duda más sencillo cuando estudiamos exoplanetas grandes. Un espectrómetro estudia el espectro de luz procedente de la estrella, buscando los astrónomos variaciones en la firma cuando el planeta pasa por delante del disco del astro, lo que facilita el estudio de la composición química de la atmósfera del planeta. El primer análisis de este tipo se realizó en 2002 con el planeta gigante HD 209458.

Nuestra tecnología actual no nos permite realizar estas mediciones con un planeta del tamaño de la Tierra a estas enormes distancias. Pero los científicos encargados de este estudio encontraron otra solución: cuando un volcán entra en erupción, tiende a hinchar la atmósfera del planeta debido a que el azufre que sale del volcán genera aerosoles de sulfato en la atmósfera superior a través de las interacciones con otras moléculas. Tal vez sea posible detectar una de estas atmósferas expandiéndose y contrayéndose de nuevo.

En este trabajo los investigadores analizaron dos escenarios. En el primero tuvieron en cuenta la erupción del volcán Pinatubo en 1991, la segunda erupción volcánica más grande ocurrida en el siglo XX. También consideraron un escenario más común, la erupción relativamente pequeña del volcán Sarychev ocurrida en Rusia en el 2009.

Los científicos trataron de simular las capacidades de estudio y análisis de los dos próximos observatorios: el telescopio espacial James Webb de la NASA y el Telescopio Europeo Extremadamente Grande  (E-ELT) en Chile, programado para el año 2024.

Cuando los investigadores crearon un modelo utilizando estos escenarios, descubrieron que una erupción como la de Sarychev sería muy difícil de detectar en un planeta de tamaño terrestre orbitando alrededor de una estrella similar al Sol a unos 10 parsecs (32 años luz) de distancia. La erupción más grande, como la del Pinatubo, sin embargo, sí creó un rápido aumento y la disminución gradual en el radio del planeta que podría ser más fácilmente vista con los telescopios.

Los volcanes son una característica bastante común en el Sistema Solar. Se han visto criovolcanes en Encélado y Plutón. Y Venus cuenta con un gran historial volcánico.

"Muchos científicos creen que la actividad hidrotermal es crucial en el origen de la vida", dijo Krissansen-Totton. "Así que estamos más interesados ​​en ver planetas con actividad volcánica."




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Posted: 26 Feb 2016 07:04 AM PST
NASA/JHUAPL/SwRI

Esta etérea escena capturada por la nave espacial New Horizons de la NASA, cuenta la historia de la diversidad geológica de Plutón, en una vista que nos muestra la zona del Polo Norte del planeta enano.

Se han encontrados largos cañones que recorren verticalmente el área polar, llamada informalmente Lowell Regio por Percival Lowell, fundador del Observatorio Lowell, y astrónomo que inició la búsqueda que condujo al descubrimiento de Plutón. El mayor de los cañones, de color amarillo en la imagen inferior, posee unos 75 kilómetros de ancho, y pasa muy cerca del Polo Norte. Paralelos a este cañón, podemos encontrar tanto a su derecha como a su izquierda otros cañones más pequeños de unos 10 kilómetros de ancho. Las paredes degradas de estos cañones parecen mucho más antiguas que los sistemas de cañones definidos de manera más nítida en otras regiones de Plutón, lo que seguramente indique que se formaron mucho antes en el tiempo y con materiales más débiles. Estos cañones también parecen representar evidencias de un antiguo periodo de tectónica.


NASA/JHUAPL/SwRI

En azul se ha señalado un valle poco profundo que recorre todo el suelo del cañon más grande. Al este de estos cañones, otro valle marcado con color rosa serpentea hacia la esquina inferior derecha de la imagen. El terreno cercano (abajo a la derecha) parece haber sido cubierto por material que oscurece las características topográficas a pequeña escala, creando una apariencia más suave del paisaje.

En color rojo se han marcado fosas grandes y de forma irregular que abarcan los 70 kilómetros de ancho y los 4 kilómetros de profundidad. Estos pozos pueden indicar lugares donde el hielo se ha derretido desde abajo, provocando que el suelo colapse.

El color que muestra la región también es inusual. Las zonas altas se aprecian con una tonalidad amarilla característica que no se ha encontrado en otros lugares de Plutón. Este terreno amarillento se va desvaneciendo y dando paso a un gris azulado uniforme en latitudes más bajas. Las mediciones de New Horizons muestran que el hielo de metano es abundante en toda la Región Lowell, y que hay relativamente poco hielo de nitrógeno. "Una posibilidad es que los terrenos amarillos correspondan a depósitos de metano de más edad que han sido más catigados por la radiación solar con respecto a los terrenos más azulados", comentó Will Grundy, del Observatorio Lowell, en Flagstaff, Arizona.

La resolución de la fotografía es de aproximadamente 680 metros por píxel. El borde inferior de la imagen mide aproximadamente 1.200 kilómetros de largo. Se obtuvo a 33.900 kilómetros de Plutón,  unos 45 minutos antes de la máxima aproximación de New Horizons al planeta enano el pasado 14 de julio de 2015.


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Posted: 26 Feb 2016 05:48 AM PST
La estrella enana roja K2-25, perteneciente al cúmulo de las Hyades, se indica en esta vista del Digitized Sky Survey mediante un círculo rojo. Las Hyades es el cúmulo abierto más cercano a la Tierra. Es visible en el cielo nocturno en los cuernos de la constelación de Tauro, el toro. Crédito: A. Mann / McDonald Obs./DSS

Andrew Mann, astrónomo de la Universidad de Texas, y sus colegas, han descubierto un planeta en un cúmulo de estrellas cercano que podría ayudar a los científicos a comprender mejor cómo se forman y evolucionan estos cuerpos. El descubrimiento del planeta K2-25b ha sido posible gracias al telescopio espacial Kepler y al Observatorio McDonald de la Universidad. 

 K2-25b orbita en torno a una estrella enana roja, un astro más pequeño y menos brillante que el Sol. Las enanas rojas son las estrellas más abundantes de la galaxia, y en particular, el astro estudiado se encuentra en el cúmulo de las Hyades, el más cercano a nuestro planeta. Sus estrellas son jóvenes, por lo que sus planetas también debe serlo.

 "Los cúmulos abiertos son herramientas poderosas para el estudio porque todas las estrellas poseen la misma edad y composición", dijo Mann. "Muchos planetas podrían detectarse orbitando en torno a las jóvenes estrellas de un cúmulo. Y luego, podríamos compararlos con los planetas más viejos encontrados en otros lugares para analizar sus diferencias y estudiar así su evolución con el tiempo".


Por ejemplo, se podrían estudiar las migraciones planetarias. Es decir, es posible que los planetas se formen más lejos de sus estrellas y que con el tiempo se aproximen a ellas. Muchos sistemas exoplanetarios poseen grandes planetas orbitando a distancias muy próximas a sus estrellas a diferencia de nuestro Sistema Solar. Un análisis de los sistemas planetarios de diferentes edades nos podría aclarar las dudas existentes sobre este fenómeno. Además, también podríamos encontrar pistas de cómo era nuestro Sistema Solar cuando era mucho más joven.

El planeta localizado en las Hyades posee aproximadamente el tamaño de Neptuno, es decir, es un cuerpo relativamente grande en comparación con el resto de planetas localizados en torno a estrellas enanas rojas. "Casi todos los cuerpos localizados en torno a enanas rojas poseen menos de dos veces el tamaño de la Tierra", dijo Mann.

El gran tamaño del planeta sugiere que podría tener una atmósfera de hidrógeno y helio que podría estar siendo despojada por la radiación de la estrella. "Esto podría tener importantes implicaciones para nuestra comprensión de cómo evolucionan los planetas, incluyendo planetas similares a la Tierra, ya que necesitamos saber cuánto tiempo podría mantener un planeta sus posibles condiciones de habitabilidad".

Los astrónomos aficionados Thomas Jacobs y Daryll Lacourse encontraron este candidato a planeta gracias a los datos libres disponibles de la misión extendida del telescopio espacial Kepler. Se pusieron en contacto con Mann, quen posteriormente observó a la enana roja desde el Observatorio McDonald.

El estudio y análisis de K2-25b continúa.


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Posted: 26 Feb 2016 04:38 AM PST
Crédito: David Champion
Recientemente, científicos del LIGO anunciaron la detección de ondas gravitatorias procedentes de la fusión de dos agujeros negros de unas 30 masas solares cada uno.

Las ondas gravitatorias abarcan una amplia gama de frecuencias que requieren de diferentes tecnologías para ser detectadas. Ahora, un estudio del  Observatorio Nanohertz de América del Norte para las Ondas Gravitatorias (NANOGrav) ha demostrado que las ondas gravitatorias de baja frecuencia podrían ser detectables por los telescopios de radio existentes.

"La detección de esta señal sería posible si controláramos un número lo suficientemente grande de púlsares", dijo Stephen Taylor, autor principal del artículo publicado esta semana en la revista Astrophysical Journal Letters. Taylor es investigador postdoctoral en el JPL de la NASA. "La finalidad es ver el mismo patrón de desviación en todos ellos".


Taylor y sus colegas han estado estudiando la mejor manera de utilizar los púlsares para detectar señales de ondas gravitatorias de baja frecuencia. Los púlsares son estrellas de neutrones altamente magnetizadas, núcleos de rotación rápida que las estrellas dejan atrás cuando explotan como una supernova.

La teoría general de la relatividad de Einstein predice que las ondas gravitatorias en el espacio-tiempo emanan de la aceleración de objetos masivos. La onda gravitatorias de nanoherzios se emiten a partir de pares de agujeros negros que orbitan entre sí, cada uno de los cuales contiene millones o miles de millones de veces la masa de los detectados por LIGO. Cada uno de estos agujeros se originaron en el núcleo de una galaxia diferente, las cuales, posteriormente colisionaron, provocando finalmente, la fusión de dichos agujeros negros.

Fuente
A medida que estos agujeros negros orbitan entre sí, "tiran" del tejido del espacio creando una débil señal que viaja hacia el exterior en todas las direcciones, como las vibraciones que sufren las telas de araña. Cuando esta vibración alcanza la Tierra, nuestro planeta es empujado ligeramente provocando un desplazamiento con respecto a los púlsares distantes. Así, las ondas gravitatorias generadas por agujeros negros supermasivos binarios requieren de meses e incuso años para ser detectadas.

"Las fusiones de galaxias son comunes, y creemos que hay muchas galaxias que albergan agujeros negros binarios que deberíamos ser capaces de detectar", dijo Joseph Lazio, uno de los co-autores de Taylor, también del JPL. "Los púlsares nos permitirán ver estos enormes objetos a medida que se acerquen más entre sí en una caída en espiral."

Una vez que estos agujeros negros binarios se aproximan mucho el uno del otro, las ondas gravitatorias emitidas son muy cortas para ser detectadas por este método. Pero la misión LISA Pathfinder, actualmente en desarrollo, sí estaría capacitada para realizar este tipo de observaciones.

Encontrar agujeros negros binarios supermasivos siempre ha sido un gran reto para los astrónomos. Los centros de las galaxias contienen muchas estrellas, y estos monstruosos agujeros negros son relativamente pequeños (del tamaño de nuestro Sistema Solar aproximadamente). Aún así, los radioastrónomos han buscado las señales gravitatorias de estos binarios. En 2007, NANOGrav comenzó a observar un conjunto de los pulsares para tratar de detectar pequeños cambios causados ​​por las ondas gravitatorias.

Los púlsares emiten haces de ondas de radio, algunas de los cuales barren la Tierra una vez cada rotación estelar. Los astrónomos detectan esto como un pulso rápido en la emisión de radio. La mayoría de los púlsares giran varias veces por segundo. Pero algunos, llamados púlsares de milisegundos, giran cientos de veces más rápido.

"Los púlsares de milisegundos tienen tiempos de llegada muy predecibles, y nuestros instrumentos son capaces de medir dentro del rango de las diez millonésimas parte de un segundo", dijo Maura McLaughlin, radioastrónoma de la Universidad de Virginia Occidental en Morgantown y miembro del equipo de NANOGrav. "Debido a esto, podemos usarlos para detectar cambios muy pequeños en la posición de la Tierra."

Pero los astrofísicos del JPL y del Caltech advierten que detectar ondas gravitatorias por este método requiere la observación de muchos púlsares, por lo que se precisa de la colaboración internacional para poder prosperar en esta investigación. Michele Vallisneri, otro miembro del grupo de investigación JPL / Caltech comentó: "NANOGrav está supervisando actualmente 54 púlsares, pero sólo podemos ver algunos de los del hemisferio sur. Tendremos que trabajar en estrecha colaboración con nuestros colegas de Europa y Australia con el fin de obtener la cobertura de todo el cielo  que requiere esta búsqueda."

A pesar de los desafíos técnicos, Taylor confía en que su equipo está en el camino correcto. "Las ondas gravitatorias atraviesan la Tierra todo el tiempo," dijo Taylor. "Teniendo en cuenta el número de púlsares observados por NANOGrav y otros equipos internacionales, esperamos contar, a lo largo de la próxima década, con pruebas claras y convincentes de que las ondas gravitatorias de baja frecuencia son detectables ."

NANOGrav es una colaboración de más de 60 científicos de más de una docena de instituciones en los Estados Unidos y Canadá.

"Con la reciente detección de ondas gravitatorias por LIGO, el excelente trabajo de la colaboración NANOGrav es particularmente relevante y oportuno", dijo Pedro Marronetti, director del programa de la National Science Foundation para la investigación de ondas gravitatorias. 



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Posted: 24 Feb 2016 06:51 AM PST



Astrónomos estadounidenses anunciaron el mes pasado que podrían haber descubierto un noveno planeta, de unas 10 masas terrestres, más allá de la órbita de Neptuno.

Esta semana, un grupo de científicos franceses ha acotado el área de búsqueda de este supuesto objeto.

Mediante es estudio de datos aportados por la sonda Cassini que orbita alrededor del sistema de Saturno, podrían a priori excluir dos posibles zonas para el hipotético planeta, tal y como han publicado en un artículo en  la revista Astronomy and Astrophysics.



Jacques Laskar, del Observatorio de París, confirma en este estudio que podría existir un noveno planeta en los confines del Sistema Solar, pero no en cualquier lugar.

 Basándose en simulaciones informáticas, los científicos franceses han calculado las influencias que este hipotético noveno planeta tendría sobre el movimiento de los restantes planetas conocidos a medida que viaja a través de su órbita. Teniendo en cuenta que la órbita de este objeto es muy ovalada, los astronomos calcularon que en las zonas más lejanas de su órbita su influencia es indetectable, lo que limita las zonas de búsqueda sólo a la mitad de su órbita total.

Laskar y su equipo dijeron que el campo de búsqueda puede reducirse aun más si la misión Cassini se extiende hasta el año 2020 en vez de terminar el año que viene tal y como está programado.

Para observar este hipotético planeta se necesitaría un telescopio muy grande. Por ello es necesario poder acotar la zona de búsqueda para facilitar su localización.



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Posted: 24 Feb 2016 06:22 AM PST
Crédito: Swinburne Astronomy Productions
 El pasado 14 de septiembre el Observatorio LIGO detectó ondas gravitatorias procedentes de la fusión de dos agujeros negros de 29 y 36 masas solares. Ahora, los científicos saben que una fracción de segundo después de que LIGO detectara esta señal el telescopio espacial Fermi observó un estallido de rayos gamma. Esto ha llevado a la conclusión de que los dos agujeros negros podrían haber residido dentro de una sola estrella, cuya violenta muerte habría generado una explosión de rayos gamma.

"Es el equivalente cósmico de una mujer que tiene mellizos dentro de su vientre", comenta el astrofísico Avi Loeb, del Centro Harvard-Smithsoniano para Astrofísica (CfA).

Normalmente cuando una estrella masiva llega al final de su vida su núcleo colapsa en un único agujero negro. Pero si la estrella está girando rápidamente, su núcleo puede estirarse alcanzando una forma de mancuerna y provocando su fragmentación en dos, generando cada parte un agujero negro. Además, se sabe que las estrellas muy masivas, a menudo, tienen su origen en la fusión de dos estrellas de tamaño menor. Justo antes de que se fusionen los dos astros, estos giran a una enorme velocidad, rapidez que luego permanece en el astro final.


  Después de formada la pareja de agujeros negros, el exterior de la estrella se precipitó sobre ellos hacia su interior. Para generar tanto un estallido de rayos gamma como ondas gravitatorias, los agujeros negros gemelos deberían haber nacido muy juntos, con una separación inicial del orden del tamaño de la Tierra, fusionándose posteriormente en cuestión de minutos. Entonces, el único agujero negro resultante se alimentó del material que precipitó consumiendo el equivaente a una masa solar cada segundo y, generando como consecuencia, el estallido de rayos gamma.

Fermi detectó la explosión sólo 0.4 segundos después de que LIGO detectara las ondas gravitatorias desde la misma región del cielo. Sin embargo, el satélite de rayos gamma INTEGRAL no confirmó la señal.

"Incluso si la detección de Fermi es una falsa alarma, esta experiencia nos enseña que los futuros eventos detectados por LIGO podrían estudiarse a la par que otras señales emitidas por el mismo fenómeno independientemente de si se originan por la fusión de dos agujeros negros. La naturaleza siempre nos puede sorprender", comenta Loeb. 

Si más explosiones de rayos gamma se detectan en eventos de ondas gravitatorias, nos encontraremos ante un nuevo método prometedor para medir distancias cósmicas y la expansión de Universo. Al detectar el resplandor de un estallido de rayos gamma, y midiendo su desplazamiento al rojo, comparándolo a continuación con las medidas de LIGO, los astrónomos pueden limitar con precisión los parámetros cosmológicos.

"Los agujeros negros son indicadores de distancias más simples que otros que empleamos porque están completamente definidos por su masa y su espín", añade Loeb.

Ahora llega el momento de estimular observaciones conjuntas tanto de ondas gravitatorias como del espectro electromagnético para comprender todas sus implicaciones y penetrar así más profundamente en los fenómenos que ocurren en el Universo.

Esta investigación ha sido aceptada para su publicación en The Astrophysical Journal Letters.


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Posted: 24 Feb 2016 05:23 AM PST
Simulación recreada con Stellarium
El próximo 8 de marzo el planeta Júpiter se encontrará en oposición. En astronomía conocemos como oposición a la configuración de dos astros que con respecto a la Tierra se encuentran en dos puntos del cielo diametralmente opuestos. En este caso, estos dos astros son el Sol y Júpiter, tal y como se recoge en la ilustración inferior.

Cuando un planeta se encuentra en oposición es visible durante toda la noche, por lo que todos los aficionados pueden observar al planeta sin restricción de horarios.

Pero en este artículo no sólo vamos a hablar de la oposición de Júpiter. Otros eventos de mayor interés tendrán lugar para los observadores en estas fechas: tránsitos lunares. Es decir, las lunas de Júpiter comenzará a transitar por delante del disco del planeta proyectando sus sombras sobre sus nubes, siendo estos fenómenos visibles con pequeños telescopios.


Los tránsitos más comunes los causa la luna Io, ya que es la más cercana al planeta y orbita en torno a él cada 1,8 días. Por otro lado, tres de las cuatro lunas galileanas (Io, Europa y Ganímedes) orbitan en resonancia 1 :2 :4, lo que significa que los tránsitos dobles que implican a Io y Europa son los más comunes. 

Calisto, la luna galileana más externa posee un periodo orbital de 16,7 días y posee una ligera inclinación orbital de 0,2 grados por lo que es la más difícil de observar en tránsito. 

A continuación tenéis el listado de eventos que se producirán durante los próximos meses. En él podéis ver el tipo de evento que se produce, qué lunas lo producen y entre qué horarios se puede observar el fenómeno:

Febrero 2016

22- Doble tránsito de sombras lunares (Io-Europa).- 20:43-20:46 UT.

26- Doble tránsito de sombras lunares (Io-Europa).- 9:39-10:01 UT.

29- Doble tránsito de sombras lunares (Io-Europa).- 22:34-23:20 UT.

Tránsito del 29 de febrero simulado con Stellarium



Marzo 2016


04- Doble tránsito de sombras lunares (Io-Europa).- 11:32-12:38 UT.

08- Doble tránsito de sombras lunares (Io-Europa).- 00:28-01:56 UT.

08- Júpiter en oposición a las 10:00 UT.

09- Doble tránsito de sombras lunares (Io-Ganímedes).- 18:56-19:11 UT.

11- Doble tránsito de sombras lunares (Io-Europa).- 13:24-15:15 UT.

15- Doble tránsito de sombras lunares (Io-Europa).- 2:21-4:34 UT.

16- Doble tránsito de sombras lunares (Io-Ganímedes).- 20:51-23:05 UT.

18- Doble tránsito de sombras lunares (Io-Europa).- 15:19-17:50 UT.

22- Doble tránsito de sombras lunares (Io-Europa).- 4:23-7:10 UT.

23,24- Doble tránsito de sombras lunares (Io-Ganymede).- 23:47-0:58 UT.

25- Doble tránsito de sombras lunares(Io-Europa).- 17:41-19:26 UT.

29- Doble tránsito de sombras lunares (Io-Europa).- 7:00-8:24 UT.

Simulación del tránsito que se producirá entre el 23 y 24 de marzo, con Stellarium

Abril 2016

01- Doble tránsito de sombras lunares (Io-Europa).- 20:16-21:19 UT.

03- Doble tránsito de sombras lunares(Io-Calisto).- 15:09-15:49 UT.

05- Doble tránsito de sombras lunares (Io-Europa).- 9:36-10:17 UT.

08- Doble tránsito de sombras lunares (Io-Europa).-22:54-23:14 UT.

12- Doble tránsito de sombras lunares (Io-Europa).- 12:11-12:14 UT.


Mayo 2016


07- Doble tránsito de sombras lunares (Io-Calisto).- 4:38-5:44 UT.



 ¡Feliz observación!



Posted: 16 Feb 2016 11:31 AM PST
No es la primera vez que recomendamos La Fábrica de la Ciencia en Astrofísica y Física. Además, el programa que comparto hoy es de gran actualidad: Ondas Gravitatorias, con la profesora Alicia Sintes de LIGO-UIB.

¡Feliz escucha!
Posted: 16 Feb 2016 11:24 AM PST
La zona roja de la imagen delata una mayor presencia de polvo. Crédito: Andrea Isella/Rice University; B. Saxton/NRAO/AUI/NSF; ALMA/NRAO/ESO/NAOJ

Andrea Isella, profesor asistente de física y astronomía de la Universidad de Rice, ha presentado una serie de imágenes que pueden mostrar la formación de un planeta o sistema planetario en torno a una estrella binaria.

Tal y como ha explicado Isella, desde hace tiempo se conocía que en torno al sistema HD 142527 existía una corona de formación planetaria compuesta por gas y polvo, pero ahora, las imágenes de ALMA están proporcionando un detalle sin precedentes que permiten un mejor análisis de los componentes del sistema y su dinámica.

 El objetivo de Isella es el estudio de la formación de los sistemas planetarios de los cuales destaca su impresionantes variedad y sus diferentes propiedades.

La estrella binaria se encuentra a aproximadamente 450 años luz en la asociación Scorpius-Centaurus, un cúmulo de estrellas jóvenes que contienen objetos similares a HL Tau.

 Las imágenes de HD 142527 muestran un amplio anillo alrededor de la estrella doble. La mayor parte se compone de gases entre los que se encuentra el monóxido de carbono. Pero también se ha observado un gran arco compuesto por polvo y hielo que abarca casi un tercio del sistema.

 Isella y sus colegas sospechan que las moléculas de gas se congelan en el polvo. "La temperatura es tan baja que el gas se convierte en hielo y se adhiere a los granos", dijo. "Esto es importante para la formación de planetas. El polvo sólido tiene que permanecer junto para formar un cuerpo más grande que con el tiempo va a atraer más rocas y gas gravitacionalmente, y el hielo facilita que los granos permanezcan unidos."


Hasta hace pocos años los astrónomos pensaban que era poco probable que los planetas pudieran formarse y sobrevivir alrededor de sistemas binarios. "La teoría era que apenas podían encontrar órbitas estables", dijo. Pero la realidad es que cada vez se localizan más planetas alrededor de este tipo de astros lo que ha llevado a replantearse las teorías existentes. "La observación de los sistemas, como HD 142527 produce una fantástica oportunidad de estudiar los procesos físicos que regulan la formación de planetas alrededor de sistemas binarios ".

Isella espera que las futuras observaciones nos ayuden a comprender mejor este sistema.



Más información en el enlace.

Posted: 17 Feb 2016 09:14 AM PST

Al igual que los geólogos estudian los terremotos para conocer el interior de la Tierra, los astrosismólogos estudian las ondas que se producen en el Sol para estudiar nuestra estrella. Pero el Sol es diferente de otros astros, por ello las pulsaciones que viajan a través de su superficie no son iguales a las que se han observado en otros soles. Cada tipo de estrella sufre un "pulso o latido" determinado. Estas pulsaciones que se transmiten como ondas pueden ser "escuchadas" .

En el vídeo superior, la National Science Foundation ha "traducido" el parpadeo de varios tipos de astros para generar un archivo de audio y constatar así las diferencias entre las distintas clases de estrellas.


Posted: 22 Feb 2016 10:56 AM PST


El asteroide (216) Kleopatra ha llamado la atención de los astrónomos desde hace mucho tiempo, porque su brillo es muy variable. Pero parece ser, que cada vez que alguien lo mira con un nuevo instrumento, ese interés aumenta. En el año 2000 se constató que tenía forma de "hueso de perro" , y  en 2008 se descubrió que tenía dos lunas. Esta semana se ha publicado un artículo en Ícaro, de Pascal Descamps, Franck Marchis, y otro 17 coautores, que utilizan las mediciones de las órbitas de los satélites para determinar la masa y la densidad de Kleopatra. Recientemente, la IAU ha aprobado los nombres de las dos lunas: Cleoselene y Alexhelios. Estos nombres fueron elegidos por los hijos gemelos de Cleopatra:  Cleopatra Selene II y Alejandro Helios. La luna más externa se denomina Alexhelios y la luna más interna es Cleoselene. En la mitología griega, Helios y Selene representaban al Sol y a la Luna, respectivamente. 
 
He aquí un resumen de lo que sabemos de Kleopatra: 

      
* Se descubrió el 10 de abril 1880 por Johann Palisa. 

    
* A finales de 1970, los estudios de la curva de luz realizados desde la Tierra mostraron una dependencia de la posición relativa de Cleopatra y de la Tierra, lo que sugiere una forma alargada o de dos lóbulos. 

    
* A finales de 1990, gracias a la óptica adaptativa y a las imágenes de radar, se sugiere una forma de hueso de perro para el asteroide, con unas dimensiones de 217 x 94 x 81 Km.
    * Hubo una oposición particularmente buena a finales de 2008,  situándose Kleopatra a tan sólo 1,23 UA de la Tierra, y es entonces cuando las dos lunas fueron descubiertas y sus movimientos observados mediante el telescopio Keck II.

Aquí está una de las imágenes del Keck II que muestra a las lunas recientemente descubiertas, y que también  resuelve la forma del asteroide.

Kleopatra, Alexhelios (1) y Cleoselene (2).

Con los datos actuales, se ha calculado que Kleopatra posee unos 271 kilómetros de largo, con dos lóbulos de unos 80 kilómetros unidos por un cuello de unos 50 a 65 kilómetros. Las dos lunas tienen entre 5 y 10 kilómetros de diámetro y orbitan a 454  (Cleosene) y 678 (Alexhelios)kilómetros de Kleopatra. 
 
El descubrimiento de (216) Kleopatra eleva a cuarto el número de asteroides triples descubiertos en el cinturón principal, después de (87) Sylvia, (45) Eugenia, y Balam (3749).Con tres noches de observaciones - el 19 de septiembre, y, 5 y 9 de octubre  de 2008 - los astrónomos fueron capaces de determinar el tamaño, forma, masa y densidad del cuerpo principal, y el tamaño y los parámetros orbitales de las lunas. 
 
A partir del tamaño y de la masa determinadas de las órbitas de Alexhelios y Cleoselene, utilizando la segunda ley de Kepler, los astrónomos fueron capaces de determinar la densidad aparente de Kleopatra : 3,6 ± 4 gramos por centímetro cúbico. Kleopatra es más denso que el más denso de los minerales comunes formados de roca. Sin embargo, es mucho menos denso que  los asteroides, que son meteoritos de hierro y sílice. El espectro de tipo M, su alto albedo, y su inercia térmica muy alta, sugieren que es metálico. Si lo es, debe tener al menos un 50% de su espacio vacío a fin de tener una densidad aparente de sólo 3,6. Es decir, sería como un montón de escombros aglomerados sin apretar. Esto sugiere que el origen de Kleopatra es un proceso de reacumulación de materiales con una aceleración lo suficientemente grande como para deformar el cuerpo. Luego sus asteroides podrían tener su origen en los cuerpos que crearon a Kleopatra que finalmente adquirieron un equilibrio orbital sin adherirse al asteroide.

Más información en el enlace.