viernes, 31 de julio de 2015

Meteoro causó fenómeno luminoso en el cielo argentino

Meteoro causó fenómeno luminoso en el cielo argentino

Meteoro causó fenómeno luminoso en el cielo argentino
AFP.- El paso de un meteoro produjo un extraño fenómeno de luz verde en el cielo observado a simple vista en Argentina, señalaron científicos este viernes.
Cerca de la medianoche del jueves, la gente convirtió la observación celeste en tendencia de las redes sociales con el hashtag #cieloverde.
“Lo que pudo verse en imágenes es un bólido, denominación que se aplica a meteoros especialmente grandes y brillantes”, dijo al canal C5N Mariano Ribas, astrónomo y divulgador científico del Planetario de Buenos Aires.
El fenómeno lumínico suele ser provocado por un meteorito que al atravesar la atmósfera terrestre se quema por efecto de la fricción.
Los meteoritos “son desprendimientos de minerales o hielo de algún cometa o de otro meteoro”, dijo Ribas.
El avistamiento fue reportado en la capital argentina y su periferia, entre otras localidades del centro geográfico del país.
“El color verde puede deberse a una composición química de talio o bario”, dijo a la prensa Jorge Coghlan, del Centro de Observación del Espacio de Santa Fe (al norte de Buenos Aires).
Los astrónomos consideran que el cuerpo celeste se convirtió en polvo

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¿Qué era la luz verde que se vio 

en el cielo?


Desde el departamento de Astronomía explican en qué consiste este fenómeno que 
ocurre al menos una vez al año
La extraña luz verde que cruzó el cielo uruguayo y causó sorpresa en la noche del jueves, resultó ser un meteoro o estrella fugaz con un brillo comparable al de la luna llena, explicó a El Observador el director del departamento de Astronomía de la Facultad de Ciencias, Gonzalo Tancredi.
Según información publicada por la cuenta de Twitter Met Uy Estacion bcp, algunos de los departamentos en los que pudo verse este fenómeno fueron Río Negro, Durazno, Paysandú, Colonia y Salto.También se observó desde Buenos Aires, según informó el diario argentino La Nación.
El fenómeno se denomina "bólido" y se constituye luego de que una roca ingrese del espacio a la atmósfera terrestre a una velocidad muy alta, superior a los 10 kilómetros por segundo. Al ingresar a ese ritmo, la fricción con el aire calienta la roca y produce la evaporación del material que la rodea. A cambio, se produce en torno a ella una nube de gas de alta temperatura e incandescente, que le da el brillo.
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La misteriosa luz verde que 

atravesó el cielo uruguayo


Usuarios de distintos departamentos compartieron su experiencia 
en las redes sociales
Una extraña luz verde atravesó el cielo de varios departamentos de Uruguay alrededor de las 21 horas de este jueves. Las personas que pudieron fotografiarlo o filmarlo enseguida compartieron su experiencia en las redes sociales, afirmando que lo que habían visto era un meteorito. El Observador no pudo confirmar cuál es la naturaleza de la luz verde.
Según información publicada por la cuenta de Twitter Met Uy Estacion bcp, algunos de los departamentos en los que pudo verse este fenómeno fueron Río Negro, Durazno, Paysandú, Colonia y Salto, aunque usuarios de Montevideo también aseguran haber sentido un estruendo.

El bólido verde también pudo observarse desde Buenos Aires, según informó el sitio del diario argentino La Nación. Ese mismo sitio había informado más temprano que una lluvia de meteoritos o estrellas fugaces iban a poder ser vistos desde Argentina, Uruguay y Chile sin necesidad de utilizar ningún dispositivo. Según dijo el astrónomo Mariano Rivas, del Planetario porteño Galileo Galilei, al medio argentino, esta será una de las mejores oportunidades del año para visualizar fenómenos de esta naturaleza.
Tancredi también señaló que el color de la luz puede explicarse debido a la composición química de la roca. Los expertos asignan el tono verdoso de la luz a la presencia del elemento químico Níquel en el meteoro.
Este tipo de eventos son fenómenos naturales que, en Uruguay, ocurren al menos una vez por año según los registros del departamento. La novedad es que haya transcurrido por una zona poblada que lo hizo más observable, manifestó el astrónomo.
Si bien en algunos casos están asociados a lluvias de meteoritos, Tancredi dijo que este no parecería ser más que un evento esporádico.
Explicó además que aunque desconocen la dirección del meteorito -dado que en Uruguay no existe una red de cámaras que observen estos eventos-, los expertos estiman que a estas alturas la roca ya se desintegró por completo.
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Dom, 2 de Ago, 2015 8:58 pm . Enviado por:


Las llamativas luces verdes…

Continúan hablando de las “luces verdes” que cruzaron el cielo, observadas desde parte de Argentina, Brasil y Uruguay.Está claro que fueron meteoros, o, como se denominan a partir de cierto brillo, bólidos.
Repasamos un poco.Sabemos que los meteoros son producto del paso de coletas y algún que otro “damocloide”, lo que hasta ahora serían dos opciones: “cometas desgastados” -ya sin hielo que lo recubra- o bien, asteroides cuyas órbitas se modificaron tornándose similares a las de los cometas, que a su paso dejan un sendero de gas y polvo.Este, queda en el espacio y luego, en su andar, la Tierra atraviesa estas nubes de polvo de variados tamaños (podríamos describirlos como yerba mate; desde polvillo al tamaño de pequeños “palos”), al querer ingresar en nuestra atmósfera, por la gran velocidad se recalientan y desintegran NO SE PRENDEN FUEGO, como describía un conocido medio de noticias. (No hay que mirar tanto los Simson… ¿Qué clase de piedra se prende fuego?)Al desintegrarse, se ioniza el aire a su alrededor, generando luz, al igual que sucede en las lámparas o tubos fluorescentes.

¿Algo tan chiquito nos hace pensar que es una estrella que cae?Si.Una partícula del tamaño de un grano de arroz, genera una nube de luz grande como un automóvil.Por lo que lo observado en estos días, como máximo, podía tener el tamaño de una manzana, lo que además, a causa de rápido recalentamiento en su exterior, calor que no llega a su centro, y por la dilatación, se fragmenta, así que al suelo no llega nada o poco y nada.
El gran “misterio” ¿Por qué verde?Veamos. ¿Alguien recuerda haber estudiado química en la secundaria? ¿Los espectros? Bien, dependiendo de la composición de la partícula que se desintegra, será la coloración que veamos. Por ejemplo, en los meteoros ya se sabe que si la tonalidad es:Amarillo- naranja, contiene sodioAmarillo = hierroVerde- azulado = magnesioViolá ceo = calcioRojo = silicio
Ahora ya saben sobre los colores.Por último, recodemos que astronómicamente, se denominan: Meteoroide, mientras la partícula está en el espacio; meteoro, al fenómeno luminoso y meteorito, si alguna pieza logra sobrevivir y llega al suelo.
No era ni Superman ni Linterna Verde, un hermoso meteoro.

Claudia

Claudia C. Pérez Ferrer Achernar - Difusión de la Astronomía Tel: (0223) 500-4507 Movil (0223) 155-268990 38º 06' S 57º 33' W Mar del Plata - República Argentina www.achernarastrono mia.blogspot. com.arFacebook: achernar-difusió n de la astronomía (oficial)
"La estupidez de las personas, suele ser inversamente proporcionalal cuadrado de lo inteligentes que creen ser"CCPF

¡Asombroso logro! Astrónomos observan por primera vez el interior de una galaxia temprana

¡Asombroso logro! Astrónomos observan por primera vez el interior de una galaxia temprana




NOTICIAS | CIENCIA Y SALUD
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Tomado de: Eso.org
Miércoles, Julio 22, 2015

Un equipo de astrónomos ha logrado observar por primera vez cómo se forman las galaxias en el universo temprano gracias al telescopio ALMA del Observatorio Europeo Austral (ESO), situado en Chile.
Según informó el ESO en un comunicado, se ha utilizado ALMA para detectar las nubes de gas con formación estelar más distantes encontradas hasta ahora en galaxias normales del universo temprano.
Estas observaciones permiten empezar a ver cómo se construyeron las primeras galaxias y cómo despejaron la niebla cósmica en la época de reionización.
"Se trata de la detección más distante hecha hasta ahora de este tipo de emisión de una galaxia 'normal', vista menos de mil millones de años después del Big Bang", subraya Andrea Ferrara, coautor del artículo científico que recoge este nuevo descubrimiento.
"Por primera vez estamos viendo galaxias tempranas, no sólo como pequeñas manchas, ¡sino como objetos con estructura interna!", destaca.
Cuando las primeras galaxias empezaron a formarse unos cuantos cientos de años después del Big Bang, explica el ESO, el universo estaba poblado por una niebla de gas de hidrógeno.
A medida que empezaron a aparecer y a aumentar las fuentes brillantes -tanto estrellas como cuásares alimentados por enormes agujeros negros- éstas despejaron la niebla e hicieron el universo transparente a la luz ultravioleta, lo que los astrónomos llaman la época de reionización.
Hasta esta nueva observación con el telescopio ALMA poco se sabía sobre esas primeras galaxias, que sólo se habían visto como manchas muy tenues.
El equipo de astrónomos liderado por Roberto Maiolino, de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), se concentró en buscar galaxias poco llamativas y poco comunes, las que reonizaron el Universo y llegaron a convertirse en la mayoría de las galaxias que se ven actualmente.
El telescopio consiguió captar una señal tenue, pero clara, de carbono que brillaba intensamente de una de las galaxias, llamada BDF2399.
El resplandor no provenía del centro de la galaxia, sino más bien de uno de sus lados, lo que puede deberse, según los astrónomos, a que las nubes centrales están siendo perturbadas por el entorno hostil creado por las estrellas recién formadas, tanto por su intensa radiación como por los efectos de explosiones de supernova.
Combinando las nuevas observaciones de ALMA con simulaciones por ordenador, explica el ESO, ha sido posible comprender en detalle los procesos clave que tienen lugar dentro de las primeras galaxias.

Colaboración EFE

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Astrónomos observan por primera vez interior de una galaxia temprana

Se trata de la primera vez que se pueden ver este tipo de galaxias |Foto: EL TIEMPO| COLOMBIA
Se trata de la primera vez que se pueden ver este tipo de galaxias |Foto: EL TIEMPO| COLOMBIA
El Observatorio Europeo Austral utilizó el telescopio ALMA para conseguir las imágenes
Un equipo de astrónomos logró observar por primera vez cómo se forman las galaxias en el universo temprano gracias al telescopio ALMA del Observatorio Europeo Austral (ESO), situado en Chile. Informaron en un comunicado, que pudieron detectar las nubes de gas con formación estelar más distantes encontradas hasta ahora en galaxias normales del universo temprano por el telescopio.

Estas observaciones permiten empezar a ver cómo se construyeron las primeras galaxias y cómo estas despejaron la niebla cósmica en la época de reionización. "Se trata de la detección más distante hecha hasta ahora de este tipo de emisión de una galaxia 'normal', vista menos de mil millones de años después del Big Bang", subraya Andrea Ferrara, coautor del artículo científico que recoge este nuevo descubrimiento. "Por primera vez estamos viendo galaxias tempranas, no solo como pequeñas manchas, sino como objetos con estructura interna", destacó.
Cuando las primeras galaxias empezaron a formarse unos cientos de años después del Big Bang, explica el ESO, el universo estaba poblado por una niebla de gas de hidrógeno. A medida que empezaron a aparecer y a aumentar las fuentes brillantes -tanto estrellas como cuásares, alimentados por enormes agujeros negros- despejaron la niebla e hicieron el universo transparente a la luz ultravioleta, esto es lo que los astrónomos llaman la época de reionización.

Hasta esta nueva observación con el telescopio ALMA, poco se sabía sobre esas primeras galaxias que solo se habían visto como manchas muy tenues. El equipo de astrónomos liderado por Roberto Maiolino, de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, se concentró en buscar galaxias poco llamativas y poco comunes, las que reonizaron el universo y llegaron a convertirse en la mayoría de las galaxias que se ven actualmente.

El telescopio consiguió captar una señal tenue, pero clara, de carbono que brillaba intensamente en la galaxia llamada BDF2399. El resplandor no provenía del centro de la galaxia, sino más bien de uno de sus lados, lo que puede deberse, según los astrónomos, a que las nubes centrales están siendo perturbadas por el entorno hostil creado por las estrellas recién formadas, tanto por su intensa radiación como por los efectos de explosiones de supernova.

Combinando las nuevas observaciones de ALMA con simulaciones por computador, explica el ESO, es posible comprender en detalle los procesos clave que tienen lugar dentro de las primeras galaxias. BDF2399, según los astrónomos, puede ser un ejemplo típico de las galaxias responsables de la reionización. "Este tipo de observaciones nos permitirán aclarar muchos de los controvertidas problemas que tenemos con la formación de las primeras estrellas y galaxias en el universo", afirma Ferrara.

El trabajo de investigación ha sido recogido en un artículo científico publicado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

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Astrónomos observan por primera vez la formación de una galaxia

El telescopio ALMA detectó las nubes de gas con formación estelar y cómo se convierten en galaxias.

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La observación se hizo con el telescopio ALMA, en Chile (EFE)
EL UNIVERSAL
miércoles 22 de julio de 2015  12:06 PM

Berlín.- Un equipo de astrónomos observó por primera vez cómo se forman las galaxias en el universo temprano. Lo lograron a través del telescopio ALMA del Observatorio Europeo Austral (ESO), situado en Chile.

Según informó el ESO en un comunicado que divulgó Efe, se ha utilizado ALMA para detectar las nubes de gas con formación estelar más distantes encontradas hasta ahora en galaxias normales del universo temprano.

Estas observaciones permiten empezar a ver cómo se construyeron las primeras galaxias y cómo despejaron la niebla cósmica en la época de reionización.

"Se trata de la detección más distante hecha hasta ahora de este tipo de emisión de una galaxia 'normal', vista menos de mil millones de años después del Big Bang", subraya el italiano Andrea Ferrara, coautor del artículo científico que recoge este nuevo descubrimiento.

"Por primera vez estamos viendo galaxias tempranas, no sólo como pequeñas manchas, sino como objetos con estructura interna", destaca.

Cuando las primeras galaxias empezaron a formarse unos cuantos cientos de años después del Big Bang, explica el ESO, el universo estaba poblado por una niebla de gas de hidrógeno.

A medida que empezaron a aparecer y a aumentar las fuentes brillantes -tanto estrellas como cuásares alimentados por enormes agujeros negros- éstas despejaron la niebla e hicieron el universo transparente a la luz ultravioleta, lo que los astrónomos llaman la época de reionización.

Hasta esta nueva observación con el telescopio ALMA poco se sabía sobre esas primeras galaxias, que sólo se habían visto como manchas muy tenues.

El equipo de astrónomos liderado por Roberto Maiolino, de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), se concentró en buscar galaxias poco llamativas y poco comunes, las que reonizaron el universo y llegaron a convertirse en la mayoría de las galaxias que se ven actualmente.

El telescopio consiguió captar una señal tenue, pero clara, de carbono que brillaba intensamente de una de las galaxias, llamada BDF2399.

El resplandor no provenía del centro de la galaxia, sino más bien de uno de sus lados, lo que puede deberse, según los astrónomos, a que las nubes centrales están siendo perturbadas por el entorno hostil creado por las estrellas recién formadas, tanto por su intensa radiación como por los efectos de explosiones de supernova.

Combinando las nuevas observaciones de ALMA con simulaciones por ordenador, explica el ESO, ha sido posible comprender en detalle los procesos clave que tienen lugar dentro de las primeras galaxias.

BDF2399, según los astrónomos, puede ser un ejemplo típico de las galaxias responsables de la reionización.

"Este tipo de observaciones nos permitirán aclarar muchos de los controvertidas problemas que tenemos con la formación de las primeras estrellas y galaxias en el universo", afirma Ferrara.

El trabajo de investigación ha sido recogido en un artículo científico publicado en la revista "Monthly Notices of the Royal Astronomical Society".

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Un grupo de astrónomos observa por vez primera el interior de una galaxia temprana

Una galaxia situada a 55 millones de años luz de la Tierra, fotografiada por el telescopio Hubble. (ESA / EFE) El telescopio ALMA permite empezar a ver cómo se construyeron las primeras galaxias y cómo despejaron la niebla cósmica. "Se trata de la detección más distante hecha hasta ahora de este tipo de emisión de una galaxia 'normal'". 

 22.07.2015 - 12:39h



Un equipo de astrónomos ha logrado observar por primera vez cómo se forman las galaxias en el universo temprano gracias al telescopio ALMA del Observatorio Europeo Austral (ESO), situado en Chile. Según informó el ESO en un comunicado, se ha utilizado ALMA para detectar las nubes de gas con formación estelar más distantes encontradas hasta ahora en galaxias normales del universo temprano. Estas observaciones permiten empezar a ver cómo se construyeron las primeras galaxias y cómo despejaron la niebla cósmica en la época de reionización. "Se trata de la detección más distante hecha hasta ahora de este tipo de emisión de una galaxia 'normal', vista menos de mil millones de años después del Big Bang", subraya Andrea Ferrara, coautor del artículo científico que recoge este nuevo descubrimiento. "Por primera vez estamos viendo galaxias tempranas, no sólo como pequeñas manchas, ¡sino como objetos con estructura interna!", destaca. Cuando las primeras galaxias empezaron a formarse unos cuantos cientos de años después del Big Bang, explica el ESO, el universo estaba poblado por una niebla de gas de hidrógeno. Por primera vez estamos viendo galaxias tempranas como objetos con estructura interna A medida que empezaron a aparecer y a aumentar las fuentes brillantes -tanto estrellas como cuásares alimentados por enormes agujeros negros- éstas despejaron la niebla e hicieron el universo transparente a la luz ultravioleta, lo que los astrónomos llaman la época de reionización. Hasta esta nueva observación con el telescopio ALMA poco se sabía sobre esas primeras galaxias, que sólo se habían visto como manchas muy tenues. El equipo de astrónomos liderado por Roberto Maiolino, de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), se concentró en buscar galaxias poco llamativas y poco comunes, las que reonizaron el universo y llegaron a convertirse en la mayoría de las galaxias que se ven actualmente. El telescopio consiguió captar una señal tenue, pero clara, de carbono que brillaba intensamente de una de las galaxias, llamada BDF2399. El resplandor no provenía del centro de la galaxia, sino más bien de uno de sus lados, lo que puede deberse, según los astrónomos, a que las nubes centrales están siendo perturbadas por el entorno hostil creado por las estrellas recién formadas, tanto por su intensa radiación como por los efectos de explosiones de supernova. Combinando las nuevas observaciones de ALMA con simulaciones por ordenador, explica el ESO, ha sido posible comprender en detalle los procesos clave que tienen lugar dentro de las primeras galaxias. BDF2399, según los astrónomos, puede ser un ejemplo típico de las galaxias responsables de la reionización. "Este tipo de observaciones nos permitirán aclarar muchos de los controvertidas problemas que tenemos con la formación de las primeras estrellas y galaxias en el universo", afirma Ferrara. El trabajo de investigación ha sido recogido en un artículo científico publicado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.