En junio de 2014, un equipo internacional de investigadores estimó, a partir de un "índice de complejidad biológica" queexisten en nuestra galaxia aproximadamente 100 millones de planetas potencialmente habitables. Nuevos cálculos de investigadores de la Universidad Nacional de Australia, predicen una cifra 1000 veces superior.
Para este resultado los investigadores se basan en varios factores. El primero es el aumento del número de planetas fuera de nuestro sistema solar, orbitando otras estrellas. El telescopio espacial de hecho ha celebrado en enero de 2015 el descubrimiento de su exoplaneta número mil. Además las observaciones del telescopio espacial Kepler son parciales ya que es particularmente eficaz cuando se trata de identificar planetas relativamente cerca de sus estrellas, pero menos para detectar los más numerosos, que orbitan más alejados. Incluyendo los de la zona "habitable" de su estrella, que es un área en la que la cantidad de energía recibida por el planeta permite que el agua exista en forma líquida. Por lo tanto, se piensa que el número estimado de exoplanetas en nuestra galaxia es mucho más importante que el propuesto en estudios anteriores.
Por último, fundamentan parte de su trabajo en la "ley de Titus-Bode", ley empírica basada únicamente en la observación (hipótesis que relaciona la distancia de un planeta al su estrella con el número de orden del planeta). Una ley que no coincide con ninguna teoría que pueda demostrarse matemáticamente, pero no obstante, con valor predictivo. Por ejemplo, permitió deducir el período de Urano, así como descubrir el planeta enano Ceres.
En su trabajo publicado en la revista Monthly Notices de la Royal Astronomical Society, explican una muestra de los sistemas planetarios descubiertos por Kepler, que contiene al menos 3 planetas (o 151 sistemas). Las medidas tomadas en esta muestra se extrapolaron utilizando la ley de Titus-Bode, para así predecir el período de 228 planetas adicionales y deducir estadísticamente, que alrededor de cada estrella, hay un promedio de dos planetas situados en la zona habitable.
En nuestro sistema solar, la Tierra está ubicada en dicha zona y recibe cerca de 1000 vatios por metro cuadrado de energía irradiada por el sol. Si se acercara al Sol y superara a Venus, la cantidad de energía recibida sería demasiado grande y el agua se evaporaría. Si nos alejamos de Marte, entonces existiría agua sólo en forma de hielo. Sin embargo, solo el agua líquida permite que exista la vida tal como la conocemos. Estas condiciones físico-químicas son un requisito previo para la aparición de la vida, sin embargo un planeta que cumpla estos criterios, no necesariamente ha de albergar vida extraterrestre.
Según Charley Lineweaver, uno de los autores de la publicación "el universo no está necesariamente llena de inteligencia extraterrestre similar a la nuestra, capaz de construir radiotelescopios y naves espaciales. Si este fuera el caso, probablemente se habría percibido su existencia. Es posible que haya otros cuellos de botella en la aparición de la vida, a menos que estas civilizaciones inteligentes han evolucionado y desaparecido".

--------------------------------------------------------------------------------------
Predicen miles de millones de planetas similares a la Tierra


Canberra, 7 feb (PL) Científicos australianos estiman que puede haber hoy cientos de miles de millones de planetas similares a la Tierra en nuestra galaxia, La Vía Láctea, refleja la página web de la Universidad Nacional de Australia.
Hasta la fecha los astrónomos han encontrado cerca de mil planetas en la Vía Láctea, pero un equipo de investigadores de ese centro universitario aseguran que puede haber más de 200 mil millones de planetas en La Vía Láctea parecidos a la Tierra que pueden albergar vida.

Los estudiosos hicieron el hallazgo basándose en datos recogidos por el telescopio espacial Kepler de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) de Estados Unidos.

El estudio mantiene que un sistema estelar típico suele poseer dos planetas en la denominada zona de habitabilidad, una región donde la distancia de esos mundos a su estrella permite la presencia de agua líquida en su superficie y el desarrollo de la vida.

Charley Lineweaver, profesor de Astronomía y Astrofísica en la citada institución, señaló que los expertos utilizaron en sus suposiciones la ley de Titius-Bode, hipótesis del siglo XVIII que relaciona la distancia entre un planeta y su sol y la posición que ese mundo ocupa en el sistema.


arc/abm