miércoles, 30 de abril de 2014

Unas jornadas buscan fomentar recursos turísticos vinculados a la astronomía

ASTRONOMÍA ANDALUCÍA

Unas jornadas buscan fomentar recursos turísticos vinculados a la astronomía

Las Jornadas de Turismo Astronómico en Andalucía, que se celebran desde hoy y hasta el próximo miércoles en Granada, pretenden fomentar la creación de recursos turísticos relacionados con la observación de las estrellas y dar a conocer la oferta de la comunidad para realizar estas actividades.

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El cielo de la Sierra de Aracena, en el global de Sierra Morena, ha llamado la atención como recurso turístico, por lo que expertos de varias disciplinas van a certificar si la zona se puede considerar Starlights, un lugar preferente para ver las constelaciones en noches de cielo claro. EFE/Jose Jimenez
Bajo el nombre “Nuestro cielo como patrimonio natural y motor turístico”, el encuentro ha sido inaugurado esta tarde en el Parque de las Ciencias por el consejero de Turismo y Comercio, Rafael Rodríguez, que ha subrayado la potencialidad del turismo astronómico en Andalucía.
La iniciativa reunirá hasta el próximo miércoles a destacados científicos españoles e internacionales que participarán en ponencias, sesiones prácticas de observación y una feria empresarial en la que también estarán presentes agentes turísticos y representantes institucionales.
El encuentro ha sido impulsado por la Junta de Andalucía, que busca fomentar la astronomía como un recurso de la oferta de la comunidad y estimular la creación de productos y su inserción en el tejido turístico existente, para que “su aprovechamiento científico, cultural y lúdico se conviertan en señas de identidad de la comunidad”.
Los cielos andaluces se encuentran entre los mejores de Europa, según el consejero, que ha señalado que esta región empieza a ser un espacio reconocido internacionalmente tras la distinción concedida a Sierra Morena y Sierra Sur de Jaén como reservas Starlight.
La cita se estructura en tres bloques temáticos, el primero de los cuales, titulado “El cielo como recurso natural turístico”, abordará el análisis de las instalaciones existentes y estudiará ejemplos de turismo astronómico a nivel nacional e internacional.
El segundo, “Protección del cielo nocturno”, versará sobre la contaminación lumínica de una forma interdisciplinar, mientras que el último analizará lo relacionado con la acreditación y certificación de calidad.
Las jornadas se completarán con sesiones prácticas de observación astronómica y una feria expositiva sobre este ámbito. EFE
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Científicos miden por primera vez la velocidad de rotación de un exoplaneta

CIENCIA | Informó Observatorio Europeo Austral

Científicos miden por primera vez la velocidad de rotación de un exoplaneta

Astrónomos determinaron que el exoplaneta Beta Pictoris b, el cual se encuentra a 63 años luz, tarda ocho horas en completar el ciclo de un día al girar a 100.000 kilómetros por hora, una velocidad mayor a la de cualquier otro planeta del Sistema Solar

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Beta Pictoris b es 16 veces más grande que la Tierra (Efe)
EL UNIVERSAL
miércoles 30 de abril de 2014  02:30 PM
Berlín.- Un equipo de astrónomos consiguieron medir por primera vez la velocidad de rotación de un exo-planeta (planetas que se encuentran fuera del Sistema Solar), según anunció este miércoles el Observatorio Europeo Austral (ESO) en un comunicado replicado por Efe.

Según el ESO, los investigadores comprobaron que el exoplaneta Beta Pictoris b tarda ocho horas en completar el ciclo de un día al girar a 100.000 kilómetros por hora, una velocidad mayor a la de la Tierra, que es de solo 1.700, y superior a la de cualquier otro planeta del Sistema Solar.

El Beta Pictoris b, que orbita alrededor de la estrella Beta Pictoris, es 16 veces más grande y tiene 3.000 veces más masa que la Tierra, desde la que es visible, a pesar de encontrarse a 63 años luz, en la constelación austral de Pictor.

Se trata además de un planeta muy joven que cuenta con tan solo 20 millones de años en comparación con los 4.500 millones de la Tierra.

El equipo de astrónomos holandeses de la Universidad de Leiden y del Instituto para la Investigación Espacial de los Países Bajos (SRON) utilizó en su investigación el instrumento CRIRES, instalado en el VLT (Very Large Telescope) situado en el norte de Chile.

Según explicó el coautor del estudio, Remco de Kok, "no se sabe por qué algunos planetas giran rápido y otros más despacio, pero esta primera medida de la rotación de un exoplaneta muestra que la tendencia vista en el Sistema Solar, en el que los planetas más masivos giran más deprisa, puede aplicarse a los exoplanetas".

Los astrónomos también apuntaron que, con el paso del tiempo y debido a otros factores, se espera que el exoplaneta se enfríe y encoja, lo que hará que gire aún más rápido.

Para este descubrimiento, los astrónomos hicieron uso de una técnica muy precisa llamada espectroscopía de alta dispersión para dividir la luz en los colores que la forman, mediante la aplicación del principio del efecto Doppler.

"Utilizando esta técnica nos encontramos con que diferentes partes de la superficie del planeta se acercan o se alejan de nosotros a diferentes velocidades, lo cual solo puede significar que el planeta gira alrededor de su eje", afirmó el investigador Ignas Snellen.

Este nuevo resultado extiende a los exoplanetas la relación entre masa y rotación existente en el Sistema Solar, y los científicos preven que en el futuro el uso del E-ELT (European Extremely Large Telescope) permitirá a los astrónomos hacer mapas detallados de estos cuerpos celestes.

China presenta su primer vehículo lunar para transporte de astronautas

China presenta su primer vehículo lunar para transporte de astronautas
China presenta su primer vehículo lunar para transporte de astronautas
JC / Globovisión / EFE
El primer vehículo lunar chino que podrá transportar seres humanos fue presentado en la última Feria de Alta Tecnología de Chongqing (ciudad del centro del país), lo que aumenta las posibilidades de que el país envíe pronto astronautas al satélite terrestre, informó hoy el diario oficial China Daily. 

El vehículo, de cuatro ruedas y sin otra carrocería que un ligero armazón de tubos metálicos, fue la estrella de la undécima edición de la feria y muchos expertos lo interpretaron como un posible adelanto de la primera misión tripulada a la Luna, en principio pensada para la próxima década pero que podría adelantarse. 

El aparato fue desarrollado con financiación estatal (el coste no fue revelado) por el Centro de Exploración Espacial, dependiente del Ministerio de Educación chino, aunque también han colaborado en su investigación la Administración Estatal de Ciencia, Tecnología e Industria y el Ministerio de Defensa. 

Diseñado para llevar a dos astronautas y pesadas cargas, el prototipo comenzó a desarrollarse a finales del pasado año, destacó al diario el jefe del equipo de diseño del vehículo, Zhan Hanjing. 

Hasta ahora sólo Estados Unidos ha llevado vehículos conducidos por el hombre a la Luna, en las misiones Apolo XV, XVI y XVII, entre 1971 y 1972. 

China se convirtió en diciembre del pasado año en el tercer país en conseguir un alunizaje controlado, tras EEUU y la Unión Soviética, y además desplegó en esa misma misión un explorador lunar no tripulado, el Yutu ("Conejo de Jade"). 

Un hito que sólo los soviéticos habían conseguido anteriormente, con los vehículos rodantes Lunokhod, que exploraron suelo selenita entre 1970 y 1973

¿Cómo sería la puesta de sol en Kepler-186f, el exoplaneta potencialmente habitable? (Foto)

¿Cómo sería la puesta de sol en Kepler-186f, el exoplaneta potencialmente habitable? (Foto)


Aún son pocos los datos que se conocen sobre el planeta extrasolar potencialmente habitable Kepler-186f. Sin embargo, científicos de la Universidad de Puerto Rico ya imaginan cómo sería un atardecer allí.
La NASA confirmó este jueves el descubrimiento en la constelación del Cisne de un planeta, que bautizaron Kepler-186f, en el que podría existir agua en forma líquida y .
Los científicos afirman que es del tamaño de la Tierra y que la luz de su sol es más tenue que la del nuestro. Y es que Kepler-186f tarda 130 días en completar la órbita alrededor de su estrella y recibe un tercio de la energía que la Tierra recibe del Sol.
Basándose en estos datos y suponiendo que hubiera agua en el exoplaneta (lo cual podría tardar años en averiguarse), científicos del Laboratorio de Habitabilidad Planetaria de la Universidad de Puerto Rico han publicado una  de cómo sería un paseo al atardecer en una playa de Kepler-186f.
A la izquierda aparece una hermosa puesta de sol del Caribe vista desde el planeta Tierra y a la derecha desde Kepler- 186f.
Debido a la poca energía y a la gravedad, las plantas serían algo más bajas que las nuestras y tendrían un color verde oscuro o rojizo, apunta el portal Espacio Profundo. Según sugieren algunos expertos, el 'nuevo' planeta sería como una versión de la Tierra un poco más fría que nuestro planeta y con océanos poco profundos.
Sin embargo, otros astrónomos sugieren que Kepler-186f podría ser un planeta  y seco parecido a Marte o un mundo cubierto de nieve, como lo fue la Tierra en el pasado.
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Fuente: Actualidad RT
AJ

Kepler descubre el primer planeta similar a la Tierra en la “zona habitable” de otra estrella

Kepler descubre el primer planeta similar a la Tierra en la “zona habitable” de otra estrella

17 de abril de 2014: Por medio del Telescopio Espacial Kepler, de la NASA, astrónomos descubrieron el primer planeta de tamaño similar a la Tierra que orbita en la “zona habitable” de otra estrella. El planeta, llamado “Kepler-186f”, orbita una enana M, o enana roja, que es una clase de estrella que conforma el 70 por ciento de las estrellas de la galaxia Vía Láctea. El descubrimiento de Kepler-186f confirma que existen planetas de tamaño similar a la Tierra en la zona habitable de estrellas distintas de nuestro Sol.
La “zona habitable” se define como el rango de distancia que hay de una estrella como para que un planeta en órbita pueda albergar agua líquida sobre la superficie. A pesar de que ya se han encontrado planetas en la zona habitable, los hallazgos previos son al menos un 40 por ciento más grandes que la Tierra y entender su composición constituye todo un desafío. Kepler-186f se parece más a la Tierra.
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El concepto de un artista muestra a Kepler-186f, el primer planeta que se ha confirmado que tiene un tamaño similar al de la Tierra y que orbita una estrella distante en la zona habitable. Más información, en idioma inglés
Kepler-186f orbita su estrella enana madre M una vez cada 130 días y recibe un tercio de la energía que obtiene la Tierra del Sol, lo cual lo coloca más cerca del borde externo de la zona habitable. Sobre la superficie de Kepler-186f, el brillo de su estrella al mediodía es apenas como el brillo que apreciamos de nuestro Sol aproximadamente una hora antes de la puesta del Sol.
“Las enanas M son las estrellas más numerosas”, dijo Elisa Quintana, quien es una científica investigadora del Instituto SETI (Search for ExtraTerrestrial Intelligence, en idioma inglés, o Búsqueda de Vida Extraterrestre, en idioma español), del Centro de Investigaciones Ames (Ames Research Center, en idioma inglés), de la NASA, en Moffett Field, California. Quintana es también la autora principal del trabajo publicado hoy en la revista científica Science(Ciencia, en idioma español). “Los primeros signos de la existencia de otra vida en la galaxia bien pueden venir de planetas que orbiten una enana M”.
Sin embargo, “que esté en la zona habitable no significa que sepamos que este planeta es habitable”, advierte Thomas Barclay, quien es un científico investigador y coautor del trabajo en el Instituto de Investigaciones Ambientales del Área de la Bahía (Bay Area Environmental Research Institute, en idioma inglés), en el centro Ames. “La temperatura en el planeta depende mucho de la clase de atmósfera que tiene el planeta. Se puede pensar que Kepler-186f es como un primo de la Tierra, más que un gemelo de la Tierra. Tiene muchas propiedades que se asemejan a las de la Tierra”.
Kepler-186f está ubicado en el sistema Kepler-186, a alrededor de 500 años luz de la Tierra, en la constelación del Cisne (Cygnus). El sistema también alberga a otros cuatro planetas: Kepler-186b, Kepler-186c, Kepler-186d y Kepler-186e, los cuales giran alrededor de su sol cada 4, 7, 13 y 22 días, respectivamente. Esto hace que sean demasiado calientes como para albergar vida tal como la conocemos. Estos cuatro planetas interiores, todos, miden menos que 1,5 veces el tamaño de la Tierra.
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El diagrama compara los planetas de nuestro sistema solar interior con Kepler-186, un sistema estelar de cinco planetas que se encuentra a aproximadamente 500 años luz de la Tierra, en la constelación del Cisne. Más información, en idioma inglés
A pesar de que se conoce el tamaño de Kepler-186f, no se sabe cuál es su masa ni su composición. No obstante, las investigaciones previas sugieren que un planeta del tamaño de Kepler-186f probablemente sea rocoso.
“El descubrimiento de Kepler-186f es un paso significativo para hallar mundos como nuestro planeta Tierra”, señaló Paul Hertz, quien es el director de la División de Astrofísica de la NASA, ubicada en las oficinas centrales de la entidad, en Washington.
Los próximos pasos en la búsqueda de vida extraterrestre incluyen la búsqueda de verdaderos gemelos de la Tierra (planetas del tamaño de la Tierra que orbiten dentro de la zona habitable de una estrella similar al Sol) y la medición de sus composiciones químicas. El Telescopio Espacial Kepler (Kepler Space Telescope, en idioma inglés), que midió simultánea y constantemente el brillo de más de 150.000 estrellas, es la primera misión de la NASA capaz de detectar planetas de tamaño similar al de la Tierra ubicados alrededor de estrellas como nuestro Sol.
Respecto del futuro, Hertz dijo: “Las futuras misiones de la NASA, el Satélite de Exploración de Exoplanetas en Tránsito (Transiting Exoplanet Survey Satellite, en idioma inglés) y el Telescopio Espacial James Webb (James Webb Space Telescope, en idioma inglés), descubrirán los planetas rocosos más cercanos y determinarán su composición y sus condiciones atmosféricas, continuando de esta manera con la meta de la humanidad de encontrar mundos que verdaderamente se asemejen a la Tierra”.
Créditos y Contactos
Funcionaria Responsable de NASA: Ruth Netting
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
Traducción al Español: Angela Atadía de Borghetti
Editora en Español: Angela Atadía de Borghetti
Formato: Angela Atadía de Borghetti
Más información (en idioma inglés)
El Centro de Investigaciones Ames, de la NASA, es responsable del desarrollo del sistema de la misión Kepler en la Tierra, así como de las operaciones de la misión y el análisis de los datos científicos. El Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory o JPL, por su sigla en idioma inglés), de la NASA, ubicado en Pasadena, California, es la entidad que manejó el desarrollo de la misión Kepler. La firma Ball Aerospace and Technologies, de Boulder, Colorado, desarrolló el sistema de vuelo de Kepler y brinda apoyo durante las operaciones de la misión junto al Laboratorio para Física Espacial y Atmosférica, de la Universidad de Colorado, en Boulder. El Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial, en los archivos de Baltimore, reúne y distribuye los datos científicos de la misión Kepler. Asimismo, Kepler es la décima Misión de Descubrimiento (Discovery, en idioma inglés), de la NASA, y fue patrocinada por el Directorio de Misiones Científicas de la NASA.
El Instituto SETI es una organización privada, sin fines de lucro, que se dedica a la investigación y la educación científica y a la difusión de dichas investigaciones para el público en general. La misión del Instituto SETI es explorar, entender y explicar el origen, la naturaleza y la prevalencia de la vida en el universo.
Para obtener más información sobre la misión Kepler, visite: http://www.nasa.gov/kepler

El auge del turismo de mirar estrellas en Chile

El auge del turismo de mirar estrellas en Chile

Observatorio del Pangue en Chile
El Observatorio del Pangue es uno de los varios que recibe turistas aficionados a la astronomía en Chile.
Cae la noche en el Valle del Elqui y una furgoneta llena de pasajeros trepa por un camino ventoso hacia las alturas, muy por encima de las brillantes luces de Vicuña, un pequeño pueblo ubicado en el corazón del reciente auge del turismo astronómico en Chile.
Tras 40 minutos en la ruta polvorienta, bordeada de arbustos esqueléticos, cactus y rocas, el vehículo llega al Observatorio del Pangue.
Inaugurado en 2008, es uno de los alrededor de 12 observatorios turísticos desperdigados en el norte de Chile, donde se pueden apreciar algunos de los cielos más claros del mundo.
"Yo solía ir a 'safaris astronómicos' con mis amigos canadienses. Llevábamos un telescopio, manejábamos hasta el valle y observábamos toda la noche, así que sabía que los visitantes extranjeros estaban interesados", dice Cristian Valenzuela, uno de los dos fundadores de Pangue.
Observatorio del Pangue
El norte de Chile ofrece cielos excepcionalmente claros para la observación nocturna.
El otro es Eric Escalera, un astrónomo profesional que dejó su Francia natal hace seis años.
"Allí los tours son imposibles", dice, "es un desastre con todas las nubes y problemas climáticos".
Pangue ofrece sesiones de observación astronómica con un telescopio de U$45.000 que pueden durar desde tres horas hasta toda la noche.
El máximo de personas por grupo es 15 y los programas están diseñados para entusiastas que saben más que el turista promedio.

Los telescopios más grandes

A través del valle, cientos de visitantes acuden cada noche al observatorio municipal en Cerro Mamalluca, que abrió al público en 1998 como el primer proyecto de este tipo.
"En aquel entonces era sólo un experimento, nuestro primer tour fue de dos personas", le dice a la BBC el guía Luis Traslavina, mientras el techo esférico del observatorio se abre para revelar un vasto panorama de planetas, constelaciones, galaxias y ocasionales estrellas fugaces.
Cerro Mamalluca
El de Cerro Mamalluca fue el primer observatorio público.
"Trabajo aquí desde hace 16 años y no ha habido un día en que no haya venido nadie".
Aunque han surgido varios observatorios, la popularidad de Mamalluca no se desvanece: el año pasado recibió más de 45.000 de los 150.000 visitantes a la región.
El telescopio fue donado por el Observatorio Interamericano de Cerro Tololo, un complejo científico cercano que aloja la cámara más grande del mundo.
Cada fin de semana, las puertas del observatorio se abren para los turistas que se maravillan ante el enorme instrumento de 570 megapíxeles de definición utilizado para estudiar la energía oscura y la expansión del universo.
Una serie de proyectos aún más ambiciosos llegarán a Chile en los próximos años.
El Gran Telescopio para Sondeos Sinópticos o LSST (Large Synoptic Survey Telescope), una cámara que presume de 3.200 megapíxeles, catalogará todo el cielo visible y publicará imágenes en internet para permitir a cualquier persona con una computadora hacer zoom a través del espacio y potencialmente hacer descubrimientos.
Cerro Tololo
En Cerro Tololo está la cámara astronómica más grande del mundo.
El Telescopio Gigante de Magallanes y el Telescopio Europeo Extremadamente Grande traerán más tecnología de punta y prestigio global.
Y Chile ya tiene el radiotelescopio ALMA, de U$1.000 millones, un conjunto de 66 antenas en el desierto de Atacama que investiga el origen cósmico de la vida.
Para 2020, el gobierno estima que albergará el 70% de la infraestructura astronómica del mundo.

Mirando al cielo

Como los turistas continuarán siguiendo a los científicos, los emprendedores han encontrado formas creativas para capitalizar este auge.
Elqui Domos es un hotel diseñado con las estrellas en mente. Las habitaciones con forma de cúpula tiene techos deslizantes que se abren al cielo y también hay cabinas con techos de vidrio.
Muchos otros hoteles tienen telescopios para que usen los huéspedes, pero el hotel Alfa Aldea recientemente construyó un pequeño anfiteatro en el medio de un viñedo.
Cielo desde el Observatorio del Pangue
Mirar el cielo estrellado ha fascinado a la humanidad desde hace siglos.
Durante los tours nocturnos, se ofrecen mantas, vino y tentempiés mientras un guía habla sobre historia del espacio.
Los grupos tienen la oportunidad de ver más con telescopios.
"Es una experiencia familiar, me gusta que se estimule a los niños a participar", dice María Celeste Valenzuela, una maestra de Santiago.
"Lo mejor fue mirar al cielo, abrigada con mi manta, rodeada de naturaleza y escuchando el canto de los grillos", cuenta.

Patrimonio del Mundo

Pero el turismo también acarrea desarrollo y el peligro de la contaminación lumínica.
Los vecinas localidades costeras de La Serena y Coquimbo, a alrededor de una hora del Valle del Elqui, están creciendo rápidamente.
La población de esta región ha aumentado en 700.000 habitantes, más de 200.000 en los últimos 20 años.
Además, la minería es otra industria en auge.
Anticipando este riesgo, en 1999 el gobierno firmó un decreto para regular las emisiones de luz en el norte de Chile.
La norma prevé límites de energía para el alumbrado público y que las farolas de calle tengan pantallas para que no apunten al cielo.
Telescopio del Observatorio del Pangue
Cristian Valenzuela y Eric Escalera abrieron el Observatorio del Pangue en 2008.
El año pasado, se agregaron nuevas reglas para cubrir las señales con luces de neón, los carteles y las pantallas de LED o plasma, junto con estrictas indicaciones para instalaciones deportivas y recreativas.
Chile también está trabajando junto a un grupo de astrónomos para hacer campaña ante la Unesco (Organización de Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura) para que se añadan los principales sitios de observación astronómica a su lista de Patrimonio Mundial.
El objetivo es establecer un vínculo entre ciencia y cultura para preservar lugares conectados con el estudio de la historia de la humanidad.
Se identificaron varias "Ventanas al Universo", incluyendo la región de Coquimbo, junto a cuatro categorías de patrimonio astronómico.
"Cuando llegué a La Serena por primera vez en 1969, podía ver la Vía Láctea desde la plaza del pueblo", cuenta Malcom Smith, un astrónomo involucrado en la iniciativa de la Unesco.
Hoy ya no es visible.
"Proteger el futuro es terriblemente duro y han cambiado mucho", le dice Smith a la BBC, "pero aún hay más por hacer".
"Chile tiene que tomar esas decisiones por sí mismo".