viernes, 31 de enero de 2014

NASA captó imagen de eclipse parcial

NASA captó imagen de eclipse parcial


Debido al tránsito lunar, se produjo el fenómeno que ocurre dos o tres veces al año. Este fue el más extenso registrado hasta ahora.
El 30 de enero de 2014, la NASA observó como la luna se movió entre Observatorio de Dinámica Solar (SDO por sus siglas en inglés) de la agencia espacial y el sol, dando al observatorio una vista de un  parcial de sol desde el espacio.
El tránsito lunar sucede dos o tres veces al año. Este fenómeno duró dos horas y media, siendo la más larga jamás registrada hasta ahora.
No se sabe cuándo será la siguiente vez que ocurra esto, debido a los ajustes previstos en la órbita de SDO.
Fuente: La Tercera

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NASA capta el eclipse de Sol más largo jamás registrado



Este jueves a las 8:31 de la mañana (13:31 GMT), el Observatorio de Dinámica Solar de la NASA pudo captar el eclipse parcial de Sol más largo jamás registrado por el hombre.

En el video se puede apreciar el tránsito lunar entre el lente del observatorio y el Sol, fenómenos que ocurre cada dos o tres veces cada año y representa dificultad para ser captado por completo.
 
El captado por la NASA tuvo una duración de dos horas y media y las imágenes gozan de gran nitidez debido a la ausencia de atmósfera en la Luna que no distorsiona la luz del sol.
Publicado el 31 Enero 2014
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Demandan a la NASA por no investigar la aparición de un objeto en Marte

Demandan a la NASA por no investigar la aparición de un objeto en Marte


Hace un par de semanas, el robot Opportunity de la NASA envió  que mostraban una roca en un lugar donde previamente no había ninguna. La situación fue rápidamente desestimada por la agencia, indicando que podría ser una piedra que llegó ahí tras un impacto o que habría sido desplazada por el propio robot.
Pero una persona no quedó satisfecha con la explicación y decidió demandar a la agencia, exigiendo una respuesta a los "50 años de mentiras de la NASA".
Rhawn Joseph, autor y colaborador de la revista "Cosmology" y el "Journal of Cosmology" (ambas publicaciones son del mismo equipo), demandó a la agencia y a Charles Bolden (su administrador) este lunes, exigiendo que la organización cumpla "un deber público, científico y estatutario de fotografiar de cerca y examinar e investigar detalladamente un organismo biológico putativo".
Joseph asegura que, aunque la agencia diga lo contrario, su revisión de las fotos liberadas muestran "una estructura claramente visible que parece haber germinado de esporas". Johnson indica que la roca no es el producto del movimiento físico de un objeto, sino que es algo que creció del suelo marciano.
El demandante exige que la NASA tome 100 fotos de alta  de primeros planos del especimen, desde varios ángulos, bajo "condiciones de iluminación apropiadas" que logren menos reflejo de la luz, y que también se tome un mínimo de 24 fotos microscópicas, del exterior e interior del objeto. Además, esas  tienen que ser entregadas a Joseph.
Fuente: Emol
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Nasa responde a polémica demanda por supuesta evidencia de vida en Marte: "Es sólo una roca"


Un cuestionado científico llevó el caso a una corte en California, argumentando que la piedra estaba cubierta por una especie de "hongo". La agencia espacial niega que el objeto tenga alguna anormalidad.
Ayer supimos de una demanda judicial interpuesta ante la Nasa por Rhawn Joseph, un cuestionado científico quien afirmaba que el organismo no estaba haciendo suficientes esfuerzos por analizar una roca encontrada por el robot Opportunity en Marte, y que según las  no sólo había salido "de la nada", sino también tenía un extraño aspecto, posiblemente cubierta por hongos.
Y aunque la agencia espacial en su oportunidad desestimó cualquier elemento biológico relacionado con la roca, Joseph decidió avanzar en su petición, llegando a la corte de California para demandar al organismo a través de su administrador, Charles Bolden instando a que además se revele toda la información retenida "tras 50 años de mentiras".
Joseph sostiene que "reconoció inmediatamente" al organismo encontrado en la roca, descrito en su sitio como un organismo que "se compone en colonias de líquenes y cianobacterias, y que en la Tierra se conoce como apotecio."
Por ello y ante la creciente polémica, la Nasa decidió responder a través de su portavoz, Bob Jacobs, quien en declaraciones al sitio especializado Popular Science indicó que "es un asunto legal en curso y estamos limitados en cuanto a lo que podemos discutir sobre la demanda".
Aún así, afirma que "el organismo ha estado compartiendo públicamente la investigación obtenida de la roca apodada como "la isla de Pinnacle", encontrada a principios de mes".
De acuerdo al portavoz, el objeto está siendo estudiado para entender de mejor forma su composición química, aunque también se especifica que no posee nada anormal y que es "sólo una roca".
Por último, Jacobs invita a los  a visitar el  de YouTube de la Nasa para observar la discusión en cuanto a éste y otros descubrimientos, en una conferencia celebrada el pasado 22 de enero.
Fuente: La Tercera

La próxima revolución espacial: Los minisatélites para todos los bolsillos

La próxima revolución espacial: Los minisatélites para todos los bolsillos


Si le apasiona el Universo pero carece de los cientos de miles de dólares que costarán los futuros billetes para el turista espacial, pronto podrá alquilar por 250 dólares semanales un pequeño satélite con tecnología española. A partir de 2014, esto será posible gracias a dos diminutos satélites equipado con un procesador de código abierto y una decena de sensores, entre ellos cámara, giroscopio y espectrómetro, así como medidores de radiación y temperatura.
"Es una democratización del acceso al espacio", explica a Efe en Viena el austríaco Peter Platzer, el director de la  que ha puesto en marcha el proyecto, NanoSatisfi, con sede en Silicon Valley (EEUU).
En principio, el objetivo comercial es la comunidad educativa: una universidad o un instituto pueden alquilar el satélite por 250 dólares para hacer experimentos durante una semana y analizar los datos durante un semestre, a través de la web de la compañía.
Pero lo original del proyecto es que nada impide a astrónomos aficionados, fotógrafos o simples enamorados de la aventura espacial alquilar los satélites para dar rienda suelta a su curiosidad.
Ya sea detectar meteoritos, observar fenómenos meteorológicos desde el espacio o construir un modelo en 3D del campo magnético de la Tierra, las posibilidades son enormes.
El bajo coste, el uso de tecnología de código abierto y que parte del dinero provenga de micromecenazgos a través de internet son otros aspectos innovadores para la aventura espacial.
Fabricar y lanzar al espacio cada uno de estos dos satélites llamados ArduSat -uno mide 10 por 10 centímetros y el otro 10 por 30 centímetros- cuesta mucho menos de un millón de dólares.
Y los costes caerán de forma importante en el futuro, al fabricarse un gran número de ellos al mismo tiempo, porque la empresa pretende crear una red de hasta 200 de estos pequeños artefactos orbitando alrededor de la Tierra.
"Esto contrasta con el valor de cientos de millones de dólares de un satélite convencional", destaca el emprendedor.
Estos dos primeros satélites de bajo coste saldrán al espacio el próximo 20 de noviembre desde la Estación Espacial Internacional, el proyecto humano más caro de la historia, con unos 150.000 millones de dólares invertidos.
A pesar de que la tecnología han cambiado mucho en los últimos 50 años -cualquier teléfono inteligente tiene más capacidad de computación que toda la misión Apolo que llevó al primer hombre a la Luna- en la industria espacial siguen primando "proyectos enormes, caros, y que necesitan mucho tiempo de desarrollo", explica.
Además, el cofundador de NanoSatisfi piensa que su red de minisatélites puede tener muchos otros usos, como vigilar la pesca ilegal o el tráfico de armas en algunas zonas.
El 90 % del comercio mundial, según Platzer, se realiza por vía marítima, por lo que a algunas empresas también les puede interesar seguir sus cargas desde el espacio o calcular eficientes para que su flota gaste menos energía.
También puede aportar previsiones meteorológicas a la carta con mucha precisión para un determinado lugar, lo que puede ser muy útil, por ejemplo, para estaciones de esquí.
Los satélites también van dotados de un sensor para medir radiación espacial, lo que en el futuro puede alertar de próximas tormentas solares, "uno de esos fenómenos de los que la gente no está al tanto", advierte.
Platzer sostiene que si se volviera a producir hoy en día la mayor tormenta magnética solar de la que se tiene , datada en 1859 y a la que los científicos bautizaron como Carrington, las pérdidas serían de decenas de miles de millones de dólares.
"Nuestra red de satélites podrían ayudar a entender las tormentas solares y desarrollar un sistema de alerta temprana", agrega sobre un fenómeno que puede dañar equipos electrónicos, de los que cada vez se depende más.
Precisamente los encargados de desarrollar el sensor de medición de radiación ha sido la empresa española Libelium.
David Gascón, cofundador y responsable de I+D de esa compañía de Zaragoza cuenta a Efe que enseguida les atrajo el proyecto por la utilización de software y hardware libre, un campo en el que atesoran mucha experiencia.
La empresa adaptó para el espacio un sensor de radiactividad que desarrolló tras el accidente nuclear de Fukushima en 2011 y que se ha hecho popular en Japón por su fácil manejo y bajo precio, unos 100 euros.
Gascón indica que en su empresa tratan de "democratizar el acceso a tecnologías complejas", una filosofía que concuerda con el proyecto de los minisatélites, con el que van a seguir colaborando.
Al resumir las ventajas de la tecnología de código abierto, afirma:"La gente puede construir el satélite en casa, como lo hemos hecho nosotros, Y damos la información para que puedan estudiar cómo lo hemos hecho".EFE

Mars Rover Marks an Unexpected Anniversary With a Mysterious Discovery

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At right, a photo from Mars taken on Jan. 8 by the Opportunity rover shows a rock that was not there when the same patch of ground was photographed, at left, less than two weeks earlier. Agence France-Presse — Getty Images
Ten years ago, NASA’s Opportunity rover bounded to the surface of Mars for what was planned to be a three-month exploration.
Opportunity is still going today — and still making discoveries.
The latest, scientists said on Thursday at a news conference celebrating an anniversary none had expected 10 years ago, is a small rock that seemingly appeared out of nowhere.
The rock, whose chemical composition was also unexpected, appears in an image taken Jan. 8. There was no rock in a picture taken of the same spot less than two weeks earlier.
“This is strange,” said Steven W. Squyres, the principal investigator for Opportunity, during the NASA news conference. But he added, “We don’t think anything particularly exotic happened here.”
Dr. Squyres said the most likely explanation was that as the rover pirouetted at an uphill location, its lame right front wheel, which has not turned for years, dragged across the rock and flicked it out of the ground to its new location. The scientists have not yet spotted the divot where the rock popped out, but that spot may be obscured by the rover’s solar panels.
Year after year, Opportunity goes farther than anyone dreamed. The expectation had been that it would drive about a kilometer — six-tenths of a mile — before dust accumulated on the solar panels and the batteries drained.
Unexpectedly, fortuitous winds periodically cleaned off the solar panels, and Opportunity, as well as its twin, Spirit, continued to operate. Spirit got stuck in a sand dune 2009 and then fell silent in 2010 after it was not able to point its solar panels toward the sun during the winter months.
Instead of one kilometer, Opportunity has driven 38.7 kilometers, or about 24 miles, exploring a series of ever larger craters, taking 170,000 pictures along the way.
“It’s a well-made American vehicle,” said Raymond E. Arvidson, the deputy principal investigator.
Over all, the rover remains in good health, despite the lame wheel, two scientific instruments that are no longer working, and a robotic arm with arthritislike stiffness. John L. Callas, the project manager, said the rover had also suffered an “amnesia moment,” probably caused by aging memory chips.
“It’s just an operational annoyance,” Dr. Callas said. “But if it gets precipitously worse, there are some corrective actions we can take.”
Perhaps a greater obstacle to Opportunity’s continued roving might be the limits of NASA’s budget. This spring, NASA officials will review all of NASA’s spacecraft that have lived beyond their original missions. Opportunity currently costs $14 million a year.
“We have to weigh how much money we have and what missions are most productive,” said Michael Meyer, the lead scientist for NASA’s Mars exploration program.
The newly discovered rock is like nothing Opportunity has seen. Dr. Squyres said it appeared to have flipped upside down, possibly exposing its underside for the first time in several billion years. “We’re seeing stuff we don’t normally get to see,” he said.
“It looks like a jelly doughnut,” he continued: “White around the outside, red in the middle. We’ve looked at it with our microscope. It’s clearly a rock.”
The composition is strange — high in sulfur, magnesium and manganese. “This is an ongoing story of discovery,” Dr. Squyres said. “Mars keeps throwing new stuff at us.” At news conferences, NASA now solicits questions from the public via Twitter. That prompted the “Star Trek” actor William Shatner to chime in, “Are you going to cover the alien rock throwers?”
Dr. Squyres replied that he did not think there were any Martian rock throwers, but another possibility might be that the rock was knocked there by a small asteroid impact nearby.
In Friday’s issue of the journal Science, scientists report on recent analysis of rocks along the rim of the 14-mile-wide Endeavour Crater where Opportunity is currently exploring. Following readings from Mars Reconnaissance Orbiter, Opportunity headed to rocks that appeared to contain a clay mineral known as iron smectite.
“Doesn’t mean much to many people,” said Dr. Arvidson, who is the first author on the Science paper. “But to geologists, it’s pretty exciting, because it’s a clay mineral that forms in a particular aqueous environment.”
The rocks, some of them older than the impact that created Endeavour, formed in waters that were much less acidic than existed in most other areas that Opportunity has crossed. That fits with the emerging geological picture of a Mars that was more hospitable in its early days.
Dr. Squyres said the scientists had set their next major destination as the top of a hill where orbital measurements show even richer clay deposits. That would take a year or two to travel — if the rover survives both Mars and NASA’s budget debates.