domingo, 30 de junio de 2013

Firman acuerdos para potenciar el desarrollo astronómico en la Puna Salteña

SALTA

Firman acuerdos para potenciar el desarrollo astronómico en la Puna Salteña

Se firmó un acuerdo de colaboración científica internacional entre el Gobierno de la Provincia y autoridades de organismos nacionales e internacionales

Firma de convenio para desarrollo astronómico


















SALTA.- En el marco de la primera reunión de trabajo internacional sobre Ondas Gravitacionales y Astronomía Óptica del Cono Sur (First TOROS International Workshop- Gravitational Wave and Optical Astronomy in the Southern Cone), que se desarrolló en la Universidad Nacional de Salta, se rubricó un convenio de colaboración científica internacional para potenciar el desarrollo astronómico en la zona de la Puna salteña

El documento fue suscrito por el Ministro de Educación, Ciencia y Tecnología, Roberto Dib Ashur, y representantes del Instituto Keldysh de Matemática Aplicada de la Academia Rusa de Ciencias (KIAM RAS), la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICET) y la Universidad Nacional de Córdoba. 

El acuerdo tiene por objetivo programar la colocación de al menos 3 telescopios en el área del Cerro Macón, para hacer el seguimiento de asteroides y basura espacial que estén orbitando la tierra y puedan resultar potencialmente peligrosos. 

Este proyecto se encuentra enmarcado en la Instrumentación del Plan de Acción de Cooperación Estratégica que fue firmado en 2011, por la República Argentina y la Federación Rusa. 

El evento reunió a especialistas e investigadores de alta atmósfera y observaciones astronómicas con gran trayectoria internacional, y es uno de los tantos proyectos en los que colabora el Gobierno, que posicionan a Salta como un sitio de referencia científico- tecnológico en materia de astronomía y observación del cielo profundo. 

Durante la firma del acuerdo también estuvieron presentes la secretaria de Ciencia y Tecnología del Ministerio de Educación, Soledad Vicente, el vicerrector de la UNSa, Miguel Boso, el decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Carlos Eugenio Puga, y la coordinadora del First TOROS Workshop, Patricia Romero. 

Además participaron científicos de la Universidad de Texas A&M y de su sede en Brownsville; del Observatorio de Varsovia, Polonia; Los Alamos National Laboratory de New Mexico; la Universidad de Urbino; y el Instituto de Astronomía Teórica y Experimental (IATE). (Especial )
EL INTRANSIGENTE . COM


El impacto que trajo la vida a la Tierra (y los que casi se la llevan)

El impacto que trajo la vida a la Tierra 

(y los que casi se la llevan)


Hace 65 millones de años un asteroide de unos 10 km de diámetro llegó del espacio 
y se precipitó contra la Tierra. Ese cataclismo acabó con los grandes dinosaurios y 
puso la vida en jaque, aunque algunos científicos creen que fue gracias a ese colosal y destructivo impacto que el hombre está en el planeta, ya que de esta forma los mamíferos 
tuvieron una oportunidad de expandirse por el mundo.





La cicatriz del asteroide aún persiste en la península del 
Yucatán en México, un cráter de unos 300 km de diámetro. La explosión fue tal, 
que una ingente cantidad de rocas fundidas salieron despedidas incluso fuera de
 la atmósfera terrestre, llegando a la mitad de la distancia entre la Tierra y la Luna, 
y volvieron a caer por decenas de miles, incendiando gran parte del planeta.
Pero lo peor de todo no fue el impacto, sino sus consecuencias. Una descomunal 
columna de humo, polvo y cenizas, como si de cientos de volcanes activos se trataran,
 se elevó a decenas de km, rodeando todo el planeta. Durante meses o tal vez durante años, 
el Sol se hizo invisible. El frío se apoderó del planeta, las plantas no podían hacer la
 fotosíntesis
 y comenzaron a morir, de igual forma los herbívoros y los carnívoros.
El peligro continúa
Aún tenemos sobre nosotros el peligro de impacto de grandes asteroides. Esencialmente 
los llamados NEOS, cometas y asteroides cuyas órbitas se aproximan o se cruzan 
peligrosamente con la nuestra.
Los asteroides Atón cruzan la órbita de la Tierra y se internan en la de Venus e incluso en la 
de Mercurio. Otro grupo de asteroides son los denominados Apolo, cuyas órbitas cruzan la nuestra y el planeta Venus. Los asteroides Amor se localizan en la órbita de Marte, 
pero algunos de ellos pueden aproximarse a la Tierra. La mayor parte de estos asteroides 
son conocidos y sus órbitas han sido calculadas. De momento, ninguno de ellos lleva una trayectoria de caída sobre la Tierra.
Pero los asteroides no solo se almacenan en estos lugares, sino en otros muchos del 
Sistema Solar: entre Marte y Júpiter se cuentan por decenas de miles, es el cinturón principal de asteroides. Cualquier impacto entre ellos los desviaría de sus órbitas para llegar a cualquier 
lugar del Sistema Solar. El cinturón de Kuiper es un lejano conglomerado de asteroides en las proximidades de Plutón. Mucho más allá, a mitad de distancia entre el Sol y la estrella más 
cercana (entre 1 y 2 años luz), se encuentra un verdadero ejército de cometas y asteroides, 
cuyo conjunto se llama la Nube de Oort, que se cuentan por millones y que rodean a todo el Sistema Solar como si de una pompa gigante se tratara. En ocasiones y por motivos
 desconocidas, decenas de ellos caen hacia el Sistema Solar interior. Algunas investigaciones apuntan a que la fuerza de gravedad de estrellas cercanas hace vibrar a la nube, 
alterando las órbitas de cometas y asteroides.
Esta Nube de Oort se ha observado alrededor de otras estrellas y los científicos 
piensan que son los escombros o los desechos de la formación de sistemas solares.
Se está trabajando en programas espaciales para desviar asteroides. Uno de ellos, 
el europeo, consiste en enterrar una importante cantidad de explosivos bajo la superficie del asteroide y desviarlo. Otro, el norteamericano, en acercar una nave que con su fuerza
 gravitatoria desviaría el asteroide. Un tercero, el ruso, en hacer explotar un artefacto en las proximidades del asteroide, como si de un gran soplo se tratara para desviarlo.
El gran choque que formó la Luna
Lo que le ocurrió a la Tierra hace 65 millones de años no fue nada comparado con el mayor impacto sufrido por nuestro planeta. Cuando la Tierra se formó y aún no era un planeta sólido, hace unos 4.600 millones de años, ríos de material incandescente aún circulaban por
 la ardiente superficie. El acontecimiento es hasta la fecha la mayor catástrofe planetaria 
registrada en nuestro Sistema Solar. Esta teoría data de 1974.
Un planeta del tamaño de Marte chocó contra la Tierra a una velocidad de 40.000 km/h. El impacto fundió la Tierra por completo y parte de aquel planeta se unió con la 
Tierra para aumentar el tamaño del nuestro y fundir sus núcleos metálicos.
 El hipotético planeta es denominado Theia, madre de la diosa lunar en la mitología griega.
Pero una ingente cantidad de material fundido saltó al espacio, para volver a unirse y
 formar la Luna. Los cálculos indican que no solo hubo un encuentro, sino dos, hasta la total destrucción de Theia. La Tierra inclinó su eje y la Luna lo estabilizó, al mismo tiempo que ralentizaba los días a medida que pasaba el tiempo. Tras el impacto, la duración del día 
era de 5 horas y Theia convertida en nuestra Luna, solo estaba a 20.000 km, 
20 veces más cerca que en la actualidad. Un impacto que produjo más 
beneficios que perjuicios, teniendo en cuenta que la vida aún no existía en la Tierra.
El origen de la vida
Nuestro planeta se enfrió con el tiempo y aparecieron las estaciones. 
Una atmósfera, el agua y temperaturas agradables posibilitaron la aparición de la vida, 
enigma aún sin resolver. La teoría de la panspermia, que es la más utilizada para 
determinar el origen de la vida, dice que la esta vino desde otros lugares del Cosmos, 
tal vez sobre cometas y asteroides que chocaron contra la Tierra y contenían, como se
 sabe en la actualidad, elementos básicos para la formación de la vida. El químico 
Svante August Arrhenius usa por primera vez la palabra panspermia para referirse 
al origen de la vida fuera de nuestro planeta en 1908.
Unos 1.200 millones de años tras aquel imponente impacto, la vida surgió y 
se extendió rápidamente sobre la Tierra. Podría parecer paradójico que el impacto de
 un asteroide o cometa no destruya los elementos esenciales para la vida que pudiera 
llevar consigo, debido al calor y la presión del propio impacto. La NASA ha estudiado el  
caso y 
realizado pruebas, sometiendo a aminoácidos, agua y otros elementos que llevan  
los cometas a temperaturas y presiones altísimas simulando el impacto.
Pero por increíble que parezca, no solamente los aminoácidos no quedaron destruidos, 
sino que estos comenzaron a formar péptidos, cuya misión entre otras es unir a los
 aminoácidos en proteínas. Los cometas están formados esencialmente de agua, 
hielo seco, sodio, metano, magnesio, silicatos, hierro y amoníaco. Durante las primeras 
etapas de la formación del Sistema Solar, millones de cometas impactaban sobre
 los planetas. La mayoría de ellos no presentaban condiciones favorables para 
acoger la vida, pero la Tierra y Marte sí.
Los cometas no deben ser propiedad exclusiva del Sistema Solar. De hecho, 
recibimos cometas de otras estrellas y nosotros lanzamos cometas más allá 
del Sistema Solar. Si la teoría de la panspermia es cierta, y cada vez toma mayor fuerza, 
podríamos hablar de millones de espermatozoides, cometas, cayendo sobre grandes 
óvulos que serían planetas cuyas condiciones son favorables para la vida. 
No siempre los planetas o satélites son fertilizados. Miles de cometas cayeron 
sobre Mercurio y la
 Luna, que contienen millones de cráteres de impacto, pero todo parece indicar 
que no sirvió de nada. No obstante, en Mercurio y la Luna hay hielo,
 ¿podrá existir vida en esos concretos lugares?
La pócima secreta
Se han encontrado bacterias extremófilas a 40 km de altura, soportando 
condiciones infernales como la radiación ultravioleta del Sol, pero ningún científico
 es capaz de saber si proceden de nuestro planeta o han sido depositadas allí por 
el paso cercano de algún cometa.
Podríamos concluir diciendo que la vida no surge por sí misma en ningún lugar del Universo, 
sino que necesita de unas condiciones adecuadas existentes en ciertos planetas y 
unas moléculas básicas que contienen los cometas, combinados en esos ambientes 
selectos del Universo como la Tierra.
A pesar de todo ello, no sabemos qué es lo que hace que surja la vida, 
que se cree, en definitiva. Si usted hace este experimento; mezclar los 
siguientes elementos: Oxígeno (60%), Carbono (18%), Hidrógeno (10%), 
Nitrógeno (3%), estos cuatro últimos mayoritariamente en forma de agua; 
Calcio (1.5%), Fósforo (1%), Potasio (0.25%), Azufre (0.25%), Sodio (0.15%),
 Cloro (0.15%), Magnesio (0.05%), y Hierro (0.006%), y otros de proporciones
 ínfimas, que son los elementos fundamentales del cuerpo humano, no creará vida. 
Debe de haber algo capaz de dar conciencia a la combinación de todos estos elementos.
Fuente: ABC.es
EA

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viernes, 28 de junio de 2013

Lanzamiento y puesta en órbita del observatorio solar IRIS

Lanzamiento y puesta en órbita del observatorio solar IRIS



http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=UqITQd6xKaA




Publicado el 28/06/2013

orrecta. Esto siguió a un exitoso lanzamiento del cohete Pegasus XL por la Orbital Sciences desde Vandenberg Air Force Base, California. Fue el último lanzamiento del Pegasus según ha manifestado por la NASA.

El programa de Servicios de Lanzamiento de la NASA en el Centro Espacial Kennedy de la agencia en Florida logró la cuenta regresiva y el lanzamiento. IRIS es un pequeño explorador de la NASA para observar cómo se mueve el material solar, recoge la energía y se calienta a medida que viaja a través de una región poco conocida en la baja atmófera del Sol. Esta zona de interfase entre la fotosfera del sol y la poderosa corona con su dinámica atmósfera tiene de millones de grados y arrebata el viento solar.

Saber más: El telescopio IRIS obtendrá la vista precisa de la energía del Sol -- Lanzamiento
El telescopio IRIS obtendrá la vista precisa de la energía del Sol -- Lanzamiento

Crédito NASA
http://www.nasa.gov/multimedia/videog...

Hotel Real Lleida acoge Jornadas sobre Astronomía

Hotel Real Lleida acoge Jornadas sobre Astronomía

Samanta El blog de Samanta 
lo escribió el 28/06/2013
en: patrocinados
El hotel Real Lleida acogerá entre el 1 y 5 de julio los Décimos Encuentros para la Enseñanza de la Astronomía que se realizan por primera vez en la región de Cataluña.
Este evento, organizado por la Asociación para la Enseñanza de la Astronomía (ApEA), ha elegido como sede de alojamiento y comidas a este hotel de Lleida, ya que cuentan con las instalaciones ideales.
La observación astronómica nocturna se realizará desde la pasarela Cappont, ubicada justo en frente del hotel Real Lleida, y Saturno será la estrella a la que dedicarán especial atención.
Esta actividad contará con la presencia de 65 profesores que llegarán a Lleida desde todas partes de España.
 Piano internacional en Lleida
El concurso internacional de Piano Ricard Viñes, que se inaugura mañana sábado, 
también tendrá su representación alojada en el hotel Real Lleida, tal y como lo 
hacen todos los años los jurados y parte de los asistentes.
Esta competición que se extenderá hasta el 5 de julio es organizada el Conservatorio 
de Lleida y contará con la presencia de 45 participantes procedentes de diferentes 
partes del mundo.
El Hotel Real Lleida, pertenece a la cadena de Hoteles Eizasa , con otros hoteles en Zaragoza -
Más información en:hotelreallleida.com/
- See more at: http://www.zaragozaonline.com/201306286578/Hotel-Real-Lleida-acoge-Jornadas-sobre-Astronomia#sthash.26tXnlqY.dpuf

Zaragoza Online

Nasa lanza satélite de observación solar

Nasa lanza satélite de observación solar

Satélite Landsat 8/Archivo
Satélite/Archivo
En lugar de un despegue tradicional, la NASA lanzó el satélite Iris mediante un cohete Pegasus desde un avión que despegó al atardecer de la Base Vandenberg de la Fuerza Aérea en la costa central de California
La Nasa lanzó el jueves un satélite que observará una región poco conocida ubicada justo por encima de la superficie del Sol.

En lugar de un despegue tradicional, la NASA lanzó el satélite Iris mediante un cohete Pegasus desde un avión que despegó al atardecer de la Base Vandenberg de la Fuerza Aérea en la costa central de California.

A unos 160 kilómetros de la costa y a una altitud de 11.800 metros, el avión liberó el cohete, el cual encendió su motor para ascender por 13 minutos hasta el espacio.

Los controladores de misión aplaudieron luego de recibir confirmación de que Iris se separó del cohete según lo planeado, y que está listo para su misión de dos años.

"Estamos emocionados", dijo el director de lanzamientos de la NASA Tim Dunn en entrevista para NASA TV.

El lanzamiento transcurrió sin incidentes, pero hubo momentos de tensión cuando se perdieron temporalmente las señales de comunicación. Los controladores en tierra pudieron rastrear a Iris con apoyo de otros satélites en órbita alrededor de la Tierra. También le tomó a Iris más tiempo del planeado el desplegar sus celdas fotovoltaicas.

En un comunicado, la NASA dijo que recibió confirmación de que el satélite desplegó los paneles fotovoltaicos y que estaba generando electricidad.

Las sondas solares de misiones previas han enviado una enorme cantidad de información sobre la estrella más cercana a la Tierra, junto con brillantes imágenes de las llamaradas solares.

Iris, de 2,1 metros de largo y 180 kilogramos de peso, está equipado con un telescopio ultravioleta que puede tomar imágenes de alta resolución cada tantos segundos.

Pero a diferencia del Observatorio Dinámico Solar, que observa el Sol completo, Iris se enfocará en una región poco explorada del Sol que se encuentra entre la superficie y la corona, el anillo blanco brillante visible durante los eclipses.

El objetivo es aprender más acerca de cómo esta misteriosa región impulsa el viento solar —un flujo de partículas cargadas que es expulsado del astro— y predecir mejor el clima espacial, que puede interrumpir las señales de comunicaciones en la Tierra.

"Esta es una región difícil de entender y de observar. No habíamos tenido las capacidades técnicas para hacerlo hasta ahora", dijo Jeffrey Newmark, el científico de programa de la NASA, antes del lanzamiento.

La misión es barata para las pautas de la NASA, ya que costará 182 millones de dólares, y será administrada por el Centro Espacial Goddard de la agencia espacial.

Los ingenieros dedicarán un mes a asegurarse de que Iris está en perfectas condiciones antes de encender el telescopio para iniciar las observaciones.

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NASA envía satélite a investigar el Sol

Por Prensa Asociada 06/27/2013 | 05:10 p.m.

La misión es barata para las pautas de la NASA, ya que costará $182 millones y será administrada por el Goddard Space Flight Center de la agencia espacial. (NASA)  
Su atención se centra en una región poco explorada del Sol que se encuentra entre la superficie y la corona.
 EE.UU.- La NASA se aprestaba hoy a lanzar un satélite que observará una región poco conocida ubicada justo por encima de la superficie del Sol.
En lugar de utilizar un despegue tradicional, la NASA colocará el satélite Iris en la órbita terrestre mediante un cohete Pegasus lanzado desde un avión que despegará de la Base de la Fuerza Aérea Vandenberg en la costa central de California.
El cohete será liberado a unos 160 kilómetros (100 millas) de la costa y a una altura de 11 kilómetros (39,000 pies), en donde encenderá su motor para ascender al espacio. Si todo sale según lo previsto, Iris será puesto en órbita a 643 kilómetros (400 millas) sobre la Tierra, desplegará sus paneles solares y comenzará su misión de dos años después de un período de prueba.
Iris está equipado con un telescopio ultravioleta que puede tomar imágenes de alta resolución cada tantos segundos. Su atención se centra en una región poco explorada del Sol que se encuentra entre la superficie y la corona, el anillo blanco brillante visible durante los eclipses. El objetivo es aprender más acerca de cómo esta misteriosa región impulsa el viento solar y predecir mejor el clima espacial, que puede interrumpir las señales de comunicaciones en la Tierra.
La misión es barata para las pautas de la NASA, ya que costará $182 millones y será administrada por el Goddard Space Flight Center de la agencia espacial.
 

Un sistema de 'camuflaje óptico' crea agujeros en el tiempo para ocultar información

Un sistema de 'camuflaje óptico' crea agujeros en el tiempo para ocultar información

El uso de metamateriales ha permitido en los últimos años fabricar capas de invisibilidad que ocultan los objetos en el espacio. Ahora, científicos de la Universidad Pardue (EEUU) han trasladado este concepto al tiempo. En concreto, a la ocultación de los datos o eventos de información que se transmiten por fibra óptica a la largo del tiempo.
“Esta ‘ocultación temporal’ permite encubrir los datos que circulan a alta velocidad por estas fibras y el receptor responde como si no hubiera habido ninguna transmisión”, explica a SINC uno de los autores, Joseph Lukens.
Los autores creen que servirá para prevenir que los ciberdelincuentes reciban información que no deberían
El estudio se publica esta semana en la revista Nature, donde ya el año pasado otro grupo de la Universidad de Cornell presentó un trabajo parecido, pero el nuevo ofrece un gran avance: “Nuestra capa tiene un tiempo muerto muy corto antes de ocultar otro evento –dice Lukens–. Mientras que el manto del equipo de Cornell encubría eventos que se repiten a razón de 41.000 por segundo, nosotros lo podemos hacer a 12.700.000.000 por segundo, lo que supone un aumento monumental de la velocidad”.
Mediante sistema de moduladores y de fibra óptica convencionales, los investigadores han conseguido ocultar los eventos de información (como una serie de 0 y 1) en aproximadamente el 46% del eje del tiempo, y a una velocidad de 12,7 gigabits por segundo.
Esto lo han conseguido mediante el denominado efecto Talbot, un fenómeno de interferencia que produce patrones repetitivos y que los científicos han usado para crear ‘agujeros de tiempo’.
Juego de interferencias
Lukens lo explica así: “Usamos la interferencia de modo que ciertos momentos tienen una intensidad cero, mientras que otros tienen puntos de alta intensidad. Las zonas del tiempo sin intensidad son ‘agujeros de tiempo’ durante los cuales el haz de luz no puede detectar la presencia de eventos”.
Respecto a las posibles aplicaciones, los autores reconocen que todavía queda trabajo por delante para poner en práctica su manto de invisibilidad de tiempo en el mundo real de las telecomunicaciones, sobre para manejar bien muchos canales.
Aun así confían en su potencial para mejorar la seguridad en la transmisión de datos: “Por ejemplo, para prevenir que los ciberdelincuentes reciban información que no deberían, y, en otro ámbito, nuestro esquema de camuflaje también podría evitar las interferencias entre múltiples flujos de datos en la misma fibra”, concluye el investigador.
Referencia bibliográfica:
Joseph M. Lukens, Daniel E. Leaird, Andrew M. Weiner. “A temporal cloak at telecommunication data rate”. Nature Doi:10.1038/nature12224.

Científicos indican que la sonda espacial 'Voyager 1' sigue acercándose a la salida del sistema solar

NOTICIAS/CIENCIA Y SALUD

PODRÍA DEMORARSE MESES O INCLUSO AÑOS

Científicos indican que la sonda espacial 'Voyager 1' 

sigue acercándose a la salida del sistema solar

Científicos indican que la sonda espacial 'Voyager 1' sigue acercándose a la salida del sistema solar
Archivo Reuters
La sonda estadounidense Voyager 1, lanzada en 1977, sigue acercándose a la salida del sistema solar para convertirse en el primer objeto de fabricación humana que entra en el espacio interestelar, según los últimos datos transmitidos por la nave.

Pero los científicos de la Nasa consideraban el jueves que este momento histórico podría demorarse varios meses o incluso años.
Voyager 1, que se encuentra a 18.000 millones de kilómetros del Sol,
 ha proporcionado nuevas informaciones sobre la última región solar 
que recorrió antes de salir de la heliosfera, la bola formada por los vientos solares.
Esta zona fronteriza es la heliopausa, que delimita la influencia de los vientos de 
partículas emitidos por el sol cuando se encuentra en un medio interestelar lleno
 de materiales procedentes de otras estrellas de la Vía Láctea, nuestra galaxia.
Tres estudios publicados por la revista estadounidense Science del 28 de junio 
describen como Voyager 1 entró en 2012 en esta región llamada "autopista magnética", 
donde sus instrumentos detectaron la tasa más alta nunca registrada de rayos cósmicos procedentes del espacio interestelar y una drástica disminución de las partículas 
procedentes del sol.
"Hemos observado una fuerte y brusca desaparición de las partículas procedentes 
del sol cuya intensidad a disminuido más de mil veces a la entrada de la 
autopista magnética", explica Stamatios Krimigis, astrofísico del laboratorio 
de física aplicada de la Universidad John Hopkins (Maryland, este).
Se trata de indicaciones detectadas por los científicos y que señalan que la 
salida del sistema solar se acerca, según los científicos.
La tercera señal que vendría a confirmar que Voyager 1 salió de la heliosfera 
sería un cambio brusco de la dirección del campo magnético que marcará la entrada
 en el espacio interestelar.
"Esta extraña y última región antes del espacio interestelar se revela gracias a 
Voyager 1, el mensajero más distante de la humanidad", afirma Ed Stone, 
responsable científico del proyecto para la Nasa del Instituto Tecnológico de 
California, en Pasadena.
Una interpretación diferente
"Si tomamos en cuenta las medidas de intensidad de los rayos cósmicos y de
 las partículas electromagnéticas solares, podríamos deducir que Voyager 
ya alcanzó el espacio interestelar", añadió.
Pero, tal y como explica este científico, "el equipo considera que Voyager 1
 todavía no ha salido de la heliosfera porque todavía se encuentra en la influencia 
del campo magnético del Sol".
Una interpretación diferente de los datos transmitidos por los instrumentos de 
Voyager 1 había conducido de Bill Webber, profesor jubilado de astronomía de la
 Universidad de Nuevo México (suroeste), a anunciar el pasado mes de marzo que
 la sonda había salido del sistema solar.
Pero fue desmentido por Ed Stone en nombre de la Nasa.
Las dos sondas Voyager, lanzadas en 1977 con un mes de intervalo,
 todavía están en buen estado de funcionamiento.
El programa de exploración Voyager tenía como objetivo el estudio de
 los planetas del Sistema Solar. Voyager 1 y 2 han sobrevolado Jupiter, 
Saturno, Urano y Neptuno, así como 48 de sus lunas.
Los datos recopilados por los nueve instrumentos a bordo convierten 
esta investigación en la más fructífera de toda la historia espacial.
Publicado el 27 Junio 2013
Fuentes: AFP



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Nave espacial Voyager 1 se encuentra al borde de nuestro Sistema Solar


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Estudios publicados en la revista Science confirman que la nave lanzada hace más de 35 años, está próxima a llegar al espacio interestelar.
Tres investigaciones publicadas en la revista científica Science confirman que la nave espacial Voyager 1 se encuentra en el límite de nuestro Sistema Solar.
De esta manera, la nave de la Nasa que partió hace más de 35 años, está a punto de convertirse en el primer objeto hecho por el hombre en alcanzar el espacio interestelar.
Para llegar a esta conclusión los científicos analizaron los datos enviados por la nave entre mayo y septiembre de 2012, sobre las mediciones de la heliósfera, zona donde ingresó en 2004.
Así, los expertos han señalado que la nave entró en un territorio no familiar, que los expertos ahora han denominado "región de agotamiento de heliofunda", una zona turbulenta de la heliósfera.
De acuerdo al estudio, los expertos estiman que para salir del Sistema Solar no hay un tiempo exacto, pues podrían pasar meses o incluso años.
La Voyager 1 fue lanzada en septiembre de 1977 con el objetivo de estudiar el sistema solar junto a su gemela, la Voyager 2. Juntas, han recorrido Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno y sus baterías están diseñadas para funcionar hasta el 2025.